lunes, 7 de marzo de 2016

¿Hará Raúl lo mismo que Machado 88 años atrás?

Raúl Castro. Imagen tomada de la web.
Por Mario Hechavarría Driggs/ HABLEMOS PRESS.
LA HABANA.- Enero de 1928, Calvin Coolidge hace historia como primer presidente norteamericano que visita a Cuba en el ejercicio de sus funciones. Gobernaba nuestro país Gerardo Machado, calificado el “Mussolini Tropical” por parte del liderazgo opositor comunista.
Al decir del cronista Ciro Bianchi, en el diario Juventud Rebelde, el domingo 28 de febrero: “…más de 200 trabajadores y estudiantes que el gobierno consideró indeseables o subversivos fueron puestos tras las rejas”.
Pasaron 88 años, el pasado domingo una cifra similar de opositores fueron arrestados al participar en #Todos Marchamos. Restan una escasas tres semanas para la visita de otro presidente de los Estados Unidos, ¿emulará Raúl con su homólogo histórico?
El dilema es serio para el mandatario. Bertha Soler, líder de las Damas de Blanco, acaba de advertir que "nadie le va a impedir que vaya a Cuba, pero pedimos un mensaje de repudio a las violaciones de derechos humanos, que el Gobierno de Obama sancione al cubano por la represión policial", en una reunión que sostuvieron disidentes de la Isla con miembros del exilio en Miami. (Diario de Cuba, 28 de febrero)
Por su parte, Carlos Alberto Montaner, escritor cubano exiliado, precisó: “Raúl Castro, por su parte, siente que participa en un juego contradictorio y peligroso. Obama ha declarado unilateralmente el fin de la Guerra Fría en el Caribe, pese a que La Habana continúa en zafarrancho de combate”.
La pregunta obligada puede repetirla cualquier periodista, sin restarle méritos a Montaner: ¿Qué va a hacer Raúl Castro ante la rama de olivo que le ha entregado Obama? ¿Va a cancelar las señas de identidad de la Revolución cubana y admitir que ha vivido en el error casi toda su existencia?
Gerardo Machado Morales, junto a Fulgencio Batista Zaldívar, forman el binomio dictatorial justificativo de la revolución encabezada por los hermanos Castro. La paradoja es que ante la próxima visita del administrador 44 de la Casa Blanca (Coolidge fue el 30) se repetirá la misma historia con un signo opuesto: Antes derecha, ahora izquierda.

No es dable dejar en suspenso la respuesta a la última interrogante: Total, de dictador a dictador poco pudiera importar un signo de más u otro de menos. 

1 comentario:

David Sierra dijo...

No comprendo que susedio con Coolidge. ?Pueden explicar? Gracias.

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