miércoles, 10 de febrero de 2016

Represión contra productores y abastecedores agrícolas de Mayabeque

La libra de frijol negro y colorado, así como la malanga ya supera el salario diario de un trabajador en la Isla. Foto/ HP

Por Roberto de Jesús Guerra Pérez/HABLEMOS PRESS.

MAYABEQUE.- La represión desatada por las autoridades cubanas contra productores agrícolas y abastecedores de los mercados en la provincia Mayabeque ha creado desabastecimiento y un alza de los precios de los productos en el mercado.
Los productores agrícolas de esa provincia son los principales  suministradores de viandas y hortalizas de la capital.
Campesinos consultados, que pidieron el anonimato por temor a mayores represalias, afirman que ellos son los que realmente abastecen al pueblo cubano y no el gobierno que los reprime.
“Las autoridades, en vez de fomentar la producción agrícola, lo que hace es disgustarnos y reprimirnos”, respondió Argelio, productor del poblado Zaragoza en el municipio San José de las Lajas, al ser consultado sobre las nuevas medidas de las autoridades.
Este productor cosecha viandas, granos, hortalizas y frutas; también las comercializa con varios puestos privados en las provincias Mayabeque, Matanzas y La Habana.
Sus principales cultivos son la yuca, el plátano burro, el boniato, la malanga, el ajo, la cebolla, el frijol, la col, el pepino, la zanahoria y diferentes especies de ají, los cuales en enero fueron azotados por fenómenos meteorológicos.
Por su parte Ramón, del poblado Catalina de Güines, asegura que su cosecha de tomates, frijoles y ajo de este año se  perdió. “Una parte me la pudrieron las fuertes lluvias y otra me la dejaron perder las autoridades, que no permitieron que yo la vendiera a mis compradores en La Habana”.
Ramón también produce y comercializa carne de cerdo y de ave con los sectores privado, turístico y estatal.
En los primeros días de enero, tras el discurso del general-presidente Raúl Castro, las autoridades policiales iniciaron redadas contra vendedores privados, abastecedores y productores agrícolas en diferentes regiones de la Isla, decomisando miles de toneladas de productos.
El presidente dijo que había que abaratar los precios de los productos agrícolas. Sin embargo, estos aumentaron tras la represiva gubernamental.
Hoy la libra de tomate alcanza en la capital los $20.00 pesos; la malanga, $12.00; el frijol negro, $15.00; la col, $20.00, y la zanahoria, $10.00, mientras que la libra de bistec de cerdo no baja de $45.00 pesos.
Estos mismos precios se mantienen hasta en otras provincias distantes de La Habana, como Holguín.
Consultados en Mayabeque aseguran que la libra de frijol está entre los$12.00 y $14.00 pesos mientras que en Santiago de Cuba se mantiene a $16.00 pesos.
Los productores con frecuencia se quejan de las trabas burocráticas, la falta de insumos y maquinarias para el trabajo de la tierra, la poca calidad y los altos precios de estos en el mercado estatal y único en el país. Alegan que elevan sus precios debido a que el Estado mantiene elevados los suyos.
Mientras el Estado pidió bajar los precios a los productores privados, los altos importes continúan en las Tiendas Recaudadoras de Divisa (TRD), un negocio privado de los militares cubanos.

La producción alimentaria en el país es considerada un asunto de seguridad nacional.Mássegún afirman funcionarios, el gobierno importa anualmente más del 80% de los alimentos con gastos superiores a los 1.800 millones de dólares.

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