lunes, 22 de febrero de 2016

Medicina capitalista en Cuba

Hay un doble rasero discriminatorio y explotador tanto para médicos y pacientes cubanos como para enfermos extranjeros.

Por Dr. Eduardo Enrique Herrera Durán/ HABLEMOS PRESS.

LA HABANA.- Para muchos en el mundo, en Cuba la atención médica es gratuita. Pero en realidad no es así, y en especial para los turistas. Quienes  visitaron la isla y enfermaron, habrán podido comprobar que se les exige un cuantioso pago en divisas por los servicios de salud que requirieron.
Algunos extranjeros se quejaron de que tienen que costear cualquier servicio de este tipo que se les brinde a un precio mucho más elevado que en algunos de sus países, y con menos calidad. Además, en ocasiones son examinados por varios especialistas de manera innecesaria, cobrándoles cada consulta con el fin de aumentar el importe final.
Como médicos especialistas, a veces nos remiten casos para valorar como cirujanos que simplemente no debieron ser  enviados a nuestro servicio. A mi juicio, esto ocurrió por el afán de sumarles una consulta especializada innecesaria y así cobrarles más.
Un ejemplo de  esto ocurrió en la guardia del día 14 de febrero del Hospital Universitario Calixto García. Un paciente alemán que sufriera varias diarreas terminó enviado para ser valorado por la guardia de cirugía y de terapia, más sin que este caso lo requiriera, lo que fue discutido por el equipo médico.
Hospitales como el Cira García, Camilo Cienfuegos y el CIREN (Centro de Restauración Neurológica), son los que reciben mayor número de extranjeros. Otros sólo  tienen algunas salas donde atienden a este tipo de paciente, como es el caso del Hospital Pando Ferrer, Hermanos Amejeiras y el CITED (Centro Iberoamericano para la Tercera Edad), en el Hospital Universitario Calixto García.  
Las hospitales y salas fundamentalmente encargados de la atención de foráneos tienen mejor confort. El equipamiento es superior y el personal que trabaja en ellos está familiarizado con brindar un servicio que no se acostumbra en los centros de salud donde son atendidos nuestros coterráneos.
Cuando los turistas llegan a solicitar atención médica, se les exige el pago ya sea por tarjetas de seguro o en efectivo. Sin embargo, pese a tal desembolso, los médicos que se encargan de atenderlos no se benefician de esta ganancia. Reciben el mismo salario que todos los demás especialistas (aproximadamente el equivalente en pesos a  unos 60 a 70 dólares al mes).
Así, resulta un negocio de los más rentables para el Estado cubano, formando a gran cantidad de profesionales del sector sin invertir mucho en ello. Los profesores que los enseñan suelen ganar un aproximado de 80 dólares al mes.
Los galenos formados a tan bajo costo son enviados a muchos países para las denominadas “colaboraciones médicas”. Como resultado, y a diferencia del trabajador que las produce, el Estado cubano recibe jugosas ganancias.
A esta máquina de hacer dinero también se suman los médicos de otros países que estudian en la isla. De entrada, y sólo por la matrícula para la especialidad, pagan 18 mil dólares anuales. Esta cifra representaría una fortuna para cualquier cubano, incluso siendo un profesor de los más calificados. Trabajando en Cuba, no podría reunir esa cantidad en toda una vida. 

Cuba es una paradoja para los estudiosos del marxismo clásico. Para los que aun creen en el mito de la medicina gratuita, el modelo “socialista” se transformó en un país donde se aplica el método capitalista en la atención de salud, mas sin embargo los salarios de los que lo sustentan se mantienen insuficientemente bajos. 

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