lunes, 22 de febrero de 2016

Lo que usted no conoce de la XXV Feria (Fiera) Internacional del Libro en La Habana

Una mujer trabaja en la Feria. Foto/HP
Por Eduardo Enrique Herrera Durán/ HABLEMOS PRESS.

LA HABANA.- Resulta que este año no se llevaron a las librerías de La Habana ―como casi siempre se ha hecho― algunos de los títulos que se venderían en la Feria, por lo que usted no tendría que trasladarse hasta el complejo (complejísimo) Morro-Cabaña o hasta el céntrico Pabellón Cuba, de la populosa calle 23 en el vedado capitalino, sin siquiera adquirir algún ejemplar.
Alguien pensó mejor y la decisión fue cerrar todas las librerías y distribuir a los empleados de estas entre El Morro y el Pabellón Cuba.
Por supuesto, los empleados se trasladan en el insuficiente transporte público hasta los lugares donde fueron asignados. Entonces, más gastos en transporte, levantarse mucho más temprano desde las 10:00 de la mañana hasta las 6:00 de la tarde, durante once días.
Pero de pronto a alguien se le ocurrió que el viernes, el sábado y el domingo el horario se extendiera dos horas más, y que desde las 9 de la mañana el empleado debiera estar ya allí, para cargar los libros y ponerlos en las improvisadas tarimas, mientras que por la tarde o la noche, tuviera que volver a desmontarlos y ponerlos en un parle hasta la mañana siguiente.
Sépase que más del 90 % son mujeres que, además, tienen que hacer gestión de venta en su kiosco para vender más y ganar el mismo salario.
Dejo lo mejor para el final.
Si usted es una empleada y quiere ir al baño, cada vez que lo haga debe pagar 1 peso porque la señora que cuida y limpia los baños es una trabajadora por cuenta propia y no le importa que usted esté trabajando en la Feria (Fiera) y tenga un carnet colgado en el cuello que dice: Feria del Libro-Librero.
Al finalizar este maravilloso evento literario, en 11 días usted trabajará cerca de 115 horas, 2 tercios de ellas de pie y el otro sentado en una rígida e incómoda silla plástica para perjuicio de su columna vertebral.
Pero no todo es malo. Usted, empleado (a) recibirá la “astronómica” cifra de 300 pesos en moneda nacional como pago al desempeño durante la Feria.
Usted se preguntará, ¿qué meriendan, qué comen? Es sencillo. Con su dinero salga y cómprese lo que pueda y sea más barato y aun así gastará entre 25 y 30 pesos diarios, sin contar el transporte en ómnibus, porque una buena cantidad de veces, para cumplir y llegar temprano, y otras para llegar a su casa, tiene que tomar de 2 a 3 autos de alquiler que cuestan 10 o 20 pesos c/u.

En fin, sacando cuentas (que ya este servidor sacó) usted gastará entre 600 y 700 pesos (cálculo conservador) al final de la Feria, se tomará dos Dipironas diarias y un antiinflamatorio para atenuar los dolores de espalda, se habrá mal alimentado todo ese tiempo, atiborrándose de frituras, dulcecitos, churros, toneladas de harina, estará entre trece y quince horas fuera de su casa, gastará el doble o más que el estipendio que le darán y responderá (claro, no a la prensa televisada o escrita) si le preguntan por la Feria.

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