miércoles, 20 de enero de 2016

Abandono criminal de animales en Cuba

El Estado se desentiende del cuidado de los animales desamparados.

Por Magaly Norvis Otero Suárez/ HABLEMOS PRESS.

LA HABANA.- Es más que evidente el desinterés del gobierno cubano por las mascotas, como los gatos y perros abandonados en las calles.
Estos desvalidos animales son víctimas de maltratos físicos y dejadez en su suerte por parte de ciertas personas sin escrúpulos. Terminan atropellados por vehículos o adquieren enfermedades que los llevan a una dolorosa y lenta muerte. 
En una queja publicada recién en el diario Granma (Órgano Oficial del Partido Comunista), en su sección “Cartas a la dirección”, este tema lo abordó Osmel González Quintero, un vecino del municipio capitalino La Lisa. En su misiva se refería al abandono de estos animales, ofreciendo posibles soluciones.
“¿Por qué no se le permite a los centros de trabajos regularizar la adopción de perros, tan útiles en la protección de las instalaciones? Eso sí, ocupándose de su cuidado, vacunación y esterilización y de tenerlos correctamente registrados ante las autoridades sanitarias”,  se preguntaba y luego proponía Osmel en su carta. 
Hasta donde conocemos, la única entidad estatal que se ocupa de estos desvalidos es Zoonosis. Se  encuentra ubicada en la esquina de  calle 51 y 332, en el municipio capitalino Arroyo Arenas. Sin embargo, la política de esta institución es bien radical para con los animales: recoger a aquellos que se encuentran perdidos en las calles, y si en 72 horas no son reclamados por ninguna persona, sacrificarlos.
En un contacto telefónico establecido con Deisy, una de las trabajadoras de este centro de captura y exterminio, ella explicó:
“Esta es una institución de saneamiento.  De inicio sacrificamos a los animales enfermos. Los que están mejorcitos lo ponemos en una jaula, para ver si alguien los quiere. Pasada una semana, de no ser adoptados, son sacrificados”.
Pero no es civilizado recogerlos sólo para exterminarlos poco después. Deben crearse alternativas  para protegerlos, cuidarlos y buscarles dueño. Y es que estremece descubrir la cantidad de perros y gatos abandonados y tener certeza del destino fatal que le espera a la mayoría.
“El Estado cubano debe multar a las personas que maltraten,  hagan pelear o maten a los animales, cualquiera que sea su especie,” expresó el ciudadano Roberto Mons Reyes.
Algunas personas se asociaron en privado para hacer esta labor de humanidad dentro del país, dedicándose al cuidado de animales desamparados. Para esa misión de compasión y cuidados no cuentan con reconocimiento, apoyo, o recursos  por parte del Estado, y funcionan con lo que aporten sus propios integrantes o con las donaciones de individuos desinteresados.  
El cuidado de los animales en Cuba presenta una situación atípica en el mundo. La mayoría de las sociedades organizadas cuentan con un severo código penal que protege a las mascotas de posibles injusticias.
También existen organizaciones como la uruguaya Animales Sin Hogar (ASH), que es una asociación civil sin fines de lucro fundada el 16 de noviembre de 2003.


A través de sus voluntarios, esta ONG brinda un servicio de hogar transitorio para más de 200 mascotas y está a cargo de las mismas durante todo el tiempo que sea necesario hasta que finalice el proceso de adopción.
En noviembre pasado, el cuerpo legislativo de Perú aprobó una ley penal de protección a los animales, reconociendo en estas criaturas el carácter de seres vivos afines con el hombre.
Para demostrar su interés y preocupación, la ley sanciona  hasta con 5 años de privación de libertad  a la persona que incurra en el maltrato y provoque la muerte de animales domésticos.
Y en Estados Unidos funciona toda una legislación de protección y  que incluye hasta un cuerpo especializado de la policía y un aparato judicial para vigilar, detener y condenar con cárcel las transgresiones y abusos criminales contra los animales.  
En el contexto cubano, el  abandono en la vía pública de muchos de estos  seres produce una situación higiénica grave en las ciudades. Sin cuidados e higiene, son portadores de parásitos y enfermedades, realizando sus necesidades fisiológicas en cualquier sitio,  además de significar riesgo de morder o arañar a las personas.
Esto justifica la existencia de una entidad como Zoonosis (existen homólogas en todos los países), pero no explica la carencia de una atención estatal para el cuidado y reubicación de las mascotas abandonadas.
Contrario a lo que se cree, la utilidad de muchos de estos animalitos es vasta. No sólo para el cuidado de las propiedades, sino como método de terapia. Estudios científicos demuestran que su presencia y caricias ayudan a los enfermos y discapacitados, aportándoles serenidad, sosiego y alegría. 
“Es encantador  llegar a casa después de un día de trabajo y que ellos (las mascotas) se lancen a tus piernas dándote la bienvenida, sin pedir nada a cambio más que unas simples caricias de amor”, asegura Mons Reyes. 
Sin embargo, otros dueños de mascotas no son tan amorosos: “Mi tío  ha tenido varios animales y a todos los maltrata. Algunos incluso  fallecieron  por desatención. Recuerdo haber escrito sobre el tema”, expresó el periodista Osmel Almaguer.

El Estado cubano podría crear refugios para animales, instalaciones que sirvan como espacios de acogida a  mascotas sin hogar, perdidos o abandonados, e incluso apoyar a las ONGs que se dedican al asunto. Eso no sólo ayudaría a la salud pública, sino que iría inculcando en la población un noble sentimiento de conmiseración que parece estar cada vez más distante de nuestro comportamiento diario.

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