miércoles, 16 de diciembre de 2015

La destrucción del patrimonio histórico en La Habana (I Parte)

Parte importante del patrimonio histórico material que queda en La Habana se está perdiendo. Las autoridades hacen muy poco por impedirlo.

Por Jaime Leygonier/ HABLEMOS PRESS.

LA HABANA.- El Centro Histórico de La Habana atraviesa por un interminable proceso de restauración. El mismo ha estado caracterizado, desde hace varias décadas, por constantes demoras y, desde hace algún tiempo, por la pérdida de una parte importante del patrimonio material.
Este mismo proceso, que antes posibilitara la supervivencia de muchísimas construcciones coloniales, lo que a la postre permitió que la UNESCO declarara a la ciudad como “Patrimonio de la Humanidad”, se ha revertido en contra, provocando la destrucción de gran parte de la arquitectura original, así como de otras piezas de valor.
Uno de los casos más notables, es el del Museo del Ferrocarril, antigua estación ferroviaria de Cristina, en Águila y Amistad, que ante la vista de todos se deteriora, sin la protección de un techo contra las inclemencias del tiempo; sin engrase o anticorrosivos para las locomotoras del siglo XIX, las cuales, por sus condiciones museables, en otro país valdrían fortunas.
Cuba fue el cuarto país en el Mundo en contar con el ferrocarril (1837). Aun antes que España (1848), su metrópoli, y por iniciativa privada. Hoy, para la historia: Herrumbre, y para los que viven: Un servicio ferroviario que probablemente sea el primero del mundo… en ineficiencia.
Otro punto neurálgico, aunque no pertenece al Centro Histórico, es el edificio que sirvió como barracón de esclavos, en 1790, para un ingenio azucarero. El mismo se encuentra cerca del parque recreativo “Rio Cristal”, sito en Avenida Rancho Boyeros (o Avenida Independencia) y Río Cristal, en La Habana.
Parque y edificación son visibles a la derecha para quienes transitan desde el habanero aeropuerto de Rancho Boyeros hacia otros barrios de esta capital.

A pocos metros de las bebidas y comidas dolarizadas (el Centro incluye un restaurante-cabaret), la historia muere, debido a que el edificio-barracón tiene el techo en malas condiciones, y se encuentra lleno de escombros y basura, mientras sus rejas coloniales han sido robadas. No obstante, aún muestra una tarja de mármol que explica su historia en Español e Inglés:
Esta edificación fue construida como barracón de esclavos (…) de un central azucarero que aquí existía (…) Nstra. Señora del Carmen y posteriormente San Andrés a partir de 1854 [,] fue utilizado como convento de religiosas (…). En el año 1960 fue reconstruido y ampliado con otras edificaciones así como los jardines por el Gobierno Revolucionario a través del Instituto Nacional de la Industria Turística I.N.I.T.
Existe opinión no confirmada de que esta tarja la develó el propio Fidel Castro, quien para entonces estaba “en todas partes”. La Revolución, con la pintura fresca y el país produciendo riqueza todavía, construía, aunque ignoraba que un sitio histórico no se amplía con edificaciones. Tampoco que en aquella época a los centrales se les conocía como “ingenios azucareros”.

Hoy, no solo se dejan destruir los centrales, teatros, cines y otros sitios con valor histórico, sino también las estatuas, los monumentos en honor a los mártires que tan útiles han sido a la Revolución.  

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