sábado, 26 de diciembre de 2015

Angustias de padres y maestros en el Día del Educador

Educadores reunidos en el Parque Central. Fotografía tomada por el autor.

Por Mario Hechavarría Driggs/ HABLEMOS PRESS.

LA HABANA.- En la víspera del 22 de diciembre, Día del Educador en Cuba, el presidente Raúl Castro exteriorizó sus preocupaciones respecto a la juventud cubana: “Las nuevas generaciones son diferentes a nosotros, recuerden que los jóvenes se parecen más a su tiempo que a sus padres, y a eso tenemos que prestarle mayor atención”.*

De momento, la angustia es el regalo “obligado” para los maestros, considerando que en la señalada fecha los chicos se aparecen en la escuela con algún regalo acorde a lo difícil del momento. Una madre del preuniversitario Rubén Martínez Villena, en Playa, reconoce:

“De cualquier forma ellos y ellas (los maestros) trabajan por un mísero salario. Si son buenos, hay que gastarse los pesos; vaya, hasta los dólares en varios regalos y, en mi caso, que soy divorciada, tengo que jugármela duro para quedar bien con los «profes» de mi hijo”.

El panorama de la educación cubana acoge esta nueva celebración con tintes grises. Basta un recuento noticioso donde resaltan la violencia, la corrupción y la escasez de profesores en las aulas.

Los actos violentos en las escuelas, ninguno publicado por los medios estatales, incluyen, entre muchos, el apuñalamiento de un chico en la secundaria Héroes de Yaguajay, municipio habanero del Cotorro, en septiembre, mismo mes en que otro muchacho, del preuniversitario Martínez Villena, fue igualmente cortado en la cara durante una riña escolar.

Cerrando este año, tampoco es de omitir la cadena de fraudes que cobró categoría de escándalo nacional, cuando fueron sancionadas siete personas por la venta de exámenes de ingreso a la educación superior.

La corrupción está generalizada; los padres se mueven en la difícil disyuntiva entre un regalo o sencillamente pagar por “mejorar” la nota de sus hijos:
“Ese es el otro problema, ¿por qué hacer un regalo si pago 3 CUC para que el muchacho pase de 90 a 95, y así mejorar su camino a la universidad?”, expresó un padre.  

En Cuba se crea un escalafón a partir de los promedios académicos, que decide las opciones universitarias de cada alumno.

Otro problema, especialmente en la enseñanza primaria, son los gastos extras dedicados a un nuevo empleo (sui géneris) surgido en Cuba; los “repasadores”. Se trata de maestros retirados, con gran experiencia, que preparan a los estudiantes para enfrentar sus exámenes.

Conversando con una antigua maestra “makarenka” (así llamada por pertenecer a un contingente de los años 60s, inspirado en el pedagogo soviético Antón Makarenko) responde indignada: “Acaban de hacernos un documental por el Día del Educador, pero en mis tiempos ningún padre pagaba por repasos. Eso viene de la deficiente formación de los maestros, de la improvisación con jóvenes emergentes por la falta de maestros en las escuelas”.

Sin embargo, declaraciones de Alfredo Díaz, Director de Relaciones Internacionales del MINED (Ministerio de Educación), publicadas en Diario de Cuba, destacan la presencia de los más de 2 300 profesionales cubanos de la educación en 43 países.


*Granma, más reciente reunión del Consejo de Ministros.

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