sábado, 28 de noviembre de 2015

Implicados en desfalco millonario de farmacias cubanas están en prisión

Se conoció que las empleadas que no quisieron involucrarse en el desfalco fueron represaliadas. Foto/ Elio Delgado

Por Jaime Leygonier/ HABLEMOS PRESS.

LA HABANA.- Farmacéuticos arrestados confesaron su culpabilidad y permanecen entre rejas desde el 26 de octubre pasado, informaron familiares y amigos.

Son acusados de un desfalco de casi tres millones de pesos en la red de farmacias del municipio habanero de Diez de Octubre.

Los implicados son la económica principal de la red farmacéutica municipal, y diversos administradores y empleados.

A  un grupo de las mujeres involucradas las mantuvieron en prisión domiciliaria. Están sujetas a limitación de movimientos y a posteriores citaciones para interrogatorio.

Mientras se declararon inocentes, los arrestados sufrieron constante interrogatorio durante semanas en la Unidad policial de la calle Acosta. Finalmente, al reconocerse culpables, el Departamento Técnico de Investigaciones (DTI) trasladó a las mujeres a la prisión de “El Guatao” y a un administrador al campamento “Victoria”.

Según familiares de algunos de ellos, por exigencias de silencio de los policías y el DTI, todos  se mantienen sin dar a conocer otros nombres de implicados y datos del caso. Su presentación a juicio puede demorar un año.

Se conoció que las empleadas que no quisieron involucrarse en el desfalco fueron represaliadas por las administraciones de las farmacias. Se les negó “la estimulación”, el pago extra de fin de mes, y quedaron sin recibir el aumento salarial que se les prometiera.

Sin embargo, algunas de ellas sienten temor porque continúan bajo vigilancia de la represiva.

Por causa de una denuncia, la policía allanó el domicilio de una de ellas en busca de medicamentos. La acusación resultó falsa y los agentes alegaron que el registro lo provocó una llamada telefónica “anónima”.

Llama la atención que a principios de noviembre, y sin relación con el caso expuesto arriba, presuntamente faltó una suma de dinero en la farmacia de Zapotes, esquina a Flores, Santos Suárez. A pesar de ello, no ocurrieron arrestos.

Opiniones recogidas entre la población compadecen a los arrestados. Sin embargo, otros los condenan.  Se consideran perjudicados por las empleadas de farmacia. Alegan que estas compran medicamentos y los revenden en la bolsa negra.

Un anciano enfermo declaró: Las empleadas te mienten. Te dicen que se acabó el medicamento y uno tiene que comprarlo caro a un intermediario de ellas mismas. Es abusivo, principalmente con los viejos, y empeora la escasez. Pero también es verdad que no pueden vivir del salario que les paga el gobierno. Si metieran presas a cuántas lo hacen, tendrían que cerrar las farmacias. Y si cambian a todo el personal que hace esos fraudes,  toda empleada nueva al final hará lo mismo. Por eso el gobierno se hace la vista gorda y lo tolera. Pero en este caso, “los de arriba” pasaron de fastidiarnos a los compradores a fastidiar al Gobierno. Por eso “explotaron”. La única solución es imposible: que no haya escasez de medicamentos y que los salarios valgan”.


La noticia de este desfalco millonario y detenciones no llegó a conocimiento del público cubano hasta el martes 10 de noviembre. Lo informó una televisora extranjera través de las redes clandestinas de TV por cable. A pesar de ello, y según vieja costumbre, los medios oficiales hacen silencio sobre el caso.

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