miércoles, 11 de noviembre de 2015

Antigua cafetería al este de La Habana se convierte en propicio sitio para la delincuencia

Otrora centro recreativo se convierte en ruinas y espacio para actividades ilícitas. La población local ha denunciado inútilmente esta situación.

Por Yamile Naranjo Figueredo / HABLEMOS PRESS.

LA HABANA.- El centro recreativo Los Caneyes, ubicado en la zona 13 de alamar, en La Habana, hace más de una década que no presta servicio a la población.

Su estado constructivo refleja el abandono por parte de la Empresa de Comercio y Gastronomía, la cual, desde tiempos recientes, se declaró no responsable de dicho local. 

Actualmente, este sitio no presenta las condiciones higiénico-sanitarias para ejercer cualquier tipo de gestión de venta. Años atrás funcionó como cafetería y centro nocturno, brindando servicio a una buena parte del reparto Alamar, e incluso a clientes que acudían desde otros municipios.

“Lleva 12 años que no le presta servicio a la población; solo para vender refresco y cerveza a granel. Antiguamente ofertaban de todo; helados, refrescos, dulces. Tenía una variada oferta y era muy popular en la zona por sus actividades nocturnas. Este sitio se ha convertido en ruinas, en una casa para depredadores sexuales y en un dormitorio nocturno”, declaró Raúl Suárez, vecino del lugar.

La situación existente, supera el hecho de las malas condiciones constructivas y la desaparición de un servicio, ya que algunos habitantes de esta concurrida zona, confiesan temer por su seguridad y la de sus seres queridos: “tengo dos nietos y ninguno puede entrar ahí por miedo a lo que les pueda suceder (...). Ya esto lo hemos  informado en las reuniones del Partido y al delegado. Hace un año nos dijeron que se lo iban arrendar a particulares para que abrieran sus puntos de venta y hasta ahora, nada. Todo sigue igualito. Si no va a ser reparado y puesto en funcionamiento, que hagan viviendas, porque miles de familias las necesitan, o que entreguen los terrenos para que construyan con sus propios esfuerzos”, expresó la vecina Emelina.

Esta situación se agrava, por la falta de otras opciones recreativas en un reparto que es residencial por excelencia, y que cuenta con una población superior a los 90 mil habitantes.

En Los Caneyes, existen dos pipas destinadas a la venta de refresco y cerveza a granel, respectivamente, que pertenecen a una unidad (desconocida) de la Empresa de Gastronomía. Las mismas, no cumplen con los requisitos de higiene y seguridad requeridos, y permanecen allí sin la debida protección.

“Hace 4 años allí habían custodios que cuidaban para que no entrara nadie. Ahora entra cualquiera y puede echarle cualquier sustancia química a las pipas. Eso, sin contarle para todo lo que se presta esta situación”, agregó Emelina.


Alamar es un reparto surgido en el año 1956, como proyecto para la comunicación entre las zonas este y oeste de la capital cubana. Los planes para la construcción de una fuerte zona hotelera, fueron interrumpidos por el triunfo de la Revolución, la cual, en la década de los setenta, presentó el “plan Alamar”.

A través del mismo, este reparto fue poblado por miles de personas con la ayuda de las “micro-brigadas” de construcción.

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