sábado, 28 de noviembre de 2015

Acoso a pequeños empresarios cubanos

Los emprendedores privados sufren constante asedio de las autoridades. Foto/ Elio Delgado

Por Adis Niria Dallet Urgellés/ HABLEMOS PRESS.

LA HABANA.- Trabajadores por cuenta propia continúan sufriendo el asedio y hostigamiento de los Inspectores Integrales y de la Policía Nacional.

Claramente se comprueba que es una operación orquestada. En esta semana, los cuentapropistas en varios sectores de la capital fueron castigados con multas  por los  inspectores  de  la  Dirección  Integral  de  Supervisión.

Estos emprendedores privados son abusados en exceso. Los  multan  incluso  dos  veces  al día, con  cuantías  de hasta 500 pesos. Los inspectores alegan que los sancionados no poseen documentos que avalen las mercancías que ofertan. Además, en  muchas  ocasiones  les  decomisan  las  mercancía  que  están  vendiendo,  y hasta les retiran  la  licencia  de vendedor.

Armando Vidal Martínez, del municipio Guanabacoa, le impusieron una multa por vender en algunas calles que los inspectores consideran como avenidas principales. Según ellos, ahí no se puede vender. Por tanto, pese a que Vidal Martínez posee una licencia de vendedor ambulante, los supervisores procedieron a imponerle una multa de 500 pesos en moneda nacional, unos 20 dólares, el salario mensual de un trabajador en la Isla.

Carlos Tamayo Fonseca, conductor de bici-taxi en el municipio Cerro, fue multado el 8 de noviembre pasado. Simplemente se mantenía en espera de un pasajero que le pidió que aguardara para conducirlo a otro sitio. Tamayo Fonseca fue penado con una cifra de 1500 pesos en moneda nacional (60 dólares).

Otras de los sancionados fue Dianelis de la Caridad, trabajadora contratada en el municipio Habana Vieja. El 16 de noviembre pasado fue impuesta por 700 pesos (unos 28 dólares). Fue acusada de no tener los documentos de los comestibles que ella vendía, consistentes en diversas confituras.

“Nos esforzamos para elevar la economía de nuestro país y satisfacer muchas de las necesidades que el Estado no puede darle al pueblo y mira como nos maltratan”, aseveró Dianelis de la Caridad.

Sodrelys Turruella Poncio, residente en el municipio de Regla, fue multada también con 1500 pesos (60 dólares). Según los inspectores, no tenía todos los papeles de la justificación de las materias primas. Sin embargo, el mismo Estado vende estos materiales como productos liberados.

Semanas después de esta primera sanción, Turruella Poncio volvió a ser inspeccionada con otro motivo y razones absurdas. Por ejemplo, detectar que su número de carné de identificación no coincidía con el de trabajadora por cuenta propia. Esto le valió una multa más elevada que la anterior, de 3000 pesos en moneda nacional (120 dólares). Para colmo, le retiraron la licencia.

Muchos de los trabajadores privados que se habían legalizado han entregado sus licencias y han vuelto al clandestinaje debido a los altos impuestos y multas.

De acuerdo a esto, y luego que Raúl Castro permitiera este oficio, los trabajadores privados se preguntan ¿por qué los castigan con tanta persecución?

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