lunes, 10 de agosto de 2015

Joven cubano baleado por transportar camarones

Aguiar presenta secuelas permanentes.

Por Weiner Alexander Martínez/ HABLEMOS PRESS.

SANCTI SPIRITUS.- Yosvany Aguiar Estepe, residente en el poblado Tunas de Zaza, recibió un impacto de bala debajo del pulmón derecho, disparado por Alberto Paredes Rodríguez, sub oficial del Ministerio del Interior de Cuba (MININT).

Explica Aguiar que le dispararon por transportar 200 kilogramos de camarones desde Tunas de Zaza, hasta la ciudad de Sancti Spíritus.

El incidente ocurrió el 19 de marzo de 2006 y hasta la fecha no fue revelado por el lesionado por temor a represalias. 

Las serias afecciones en su organismo provocadas por el proyectil lo mantuvieron más de un mes hospitalizado. Posteriormente recibió una condena de un año de privación de libertad, acusado por el delito de Resistencia al arresto.

“Sobre las 10 de la noche, los policías formaron una barrera en la vía  con los carros patrulleros, razón por la que me vi obligado a cruzar por la parte derecha de la calle, casi rozando la cuneta. Luego de unos trescientos metros me detuve y abandoné el carro, cuando me di cuenta de que los policías estaban disparando, eché a correr, y en ese momento un agente me disparó a quemarropa por la espalda. Luego del disparo, recibí algunos golpes”, relata Aguiar. 

“No soy un traficante de drogas” -explica- “No puedo entender por qué permiten que un policía pueda matar a una persona por el hecho de trasladar productos del mar”. 

En otros operativos policiales, vehículos han recibido disparos y han sido sacados de la carretera, poniendo en riesgo la vida de las personas que viajan en ellos. 

Dolores agudos en la zona afectada le provocan Aguiar que no pueda realizar algunos trabajos. Esto le acarrea pérdidas económicas, ya que casi todas las labores que se efectúan en el poblado están relacionadas con la pesca y esta, demanda grandes esfuerzos físicos. 

“En el caso de Yosvany Aguiar, existe la posibilidad de que el material del que está formado el cuerpo de la bala le origine más problemas  en el organismo a largo plazo, ya que el proyectil aún está alojado unos cinco centímetros por debajo del pulmón derecho, y no es posible extraerlo”, dijo un médico espirituano consultado, que no quiso se mencionara su nombre.

Según la copia de sentencia que mantiene en su poder Aguiar, el suboficial Alberto Paredes Rodríguez, resultó culpable de Imprudencia y fue sentenciado ante un Tribunal Militar a la pena de seis meses sin derecho a asensos de rango ni salario, y a reclusión en una unidad del Ministerio del Interior, hechos que no pudieron ser verificados. 

“Yo mantuve mi versión de los hechos” -comenta Yosvany-. “La prueba de que me dispararon sin que ofreciera resistencia está en el tiro por la espalda. Corrí cuando me asusté con los primeros disparos. La historia aportada en el juicio no tiene nada que ver con la mía; es evidente que cambiaron todo el asunto”, resaltó.

Los cuerpos de inspección pesquera de Sancti Spíritus, en conjunto con la policía, mantienen rigurosos operativos en la provincia, con el fin de evitar que las personas trasladen camarones y otras especies del mar, cuya comercialización está prohibida para el pueblo cubano.

Las autoridades imponen multas de hasta  10 000 pesos y el delito es sancionado con prisión. 

Solo en el poblado de Tunas de Zaza se ha sancionado a más de 6 personas a la pena de 5 años por comerciar camarón, langosta o filete de pescado.

Ser impactado por un proyectil y quedar con secuelas de por vida, es una experiencia vivida por un joven que dice no estar conforme con la justicia adoptada en su caso.

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