miércoles, 12 de agosto de 2015

Furor en Cuba por las novelas turcas

A través del paquete semanal o la televisión clandestina se consiguen estas series en la Isla.
Por Mario Hechavarria Driggs/ HABLEMOS PRESS.
LA HABANA.- Las novelas asociadas a Turquía se encuentran entre los archivos digitales más solicitados dentro del paquete semanal en La Habana, de acuerdo a una breve encuesta realizada por este reportero en el mes de julio.
Suleimán el Gran Sultán, Sila y Ezel clasificaron dentro del llamado “Top Ten” de las telenovelas, sobrepasando en solicitudes a sus homólogas mexicanas.
No faltan en ninguna lista”, aseguró un matrimonio de comerciantes cuentapropistas en la concurrida calzada de Monte en La Habana.
De forma paralela, obtuvimos otras opiniones:
Comencé con Las Mil y Una Noches, de ahí a Suleimán y ahora todas las demás. Otro ambiente, un ritmo más suave, una cultura que no se conoce, paisajes, decorados y, casi siempre, historias reales”, dijo Ana Rosa, dependiente de la Tienda Yumurí.
En cuanto a la rivalidad con los culebrones mexicanos de moda:
Aburren, demasiada violencia al desnudo. La misma historia del amor entre ricos y pobres, los padres déspotas, siempre el narcotráfico, lo mismo con lo mismo, aseveró Oneida, peluquera por cuenta propia.
Mientras esperaba su turno, con la USB de 32 GB en la mano, un señor cedió a la provocación:
La mejor es Suleimán, ese protagonismo de la pelirroja extranjera, las contradicciones del poder absoluto. El sultán quiere ser justiciero, pero al final cae en la trampa de su despotismo, lo manipulan, lo peor que existe es la dictadura aunque el gobernante se crea o sea muy inteligente”.
TELEVISION CLANDESTINA
Mundo Fox, a través de su canal TV-14, que entra de manera clandestina a la Isla, logró una excelente dramaturgia, escenarios cuidados al extremo, de hecho la “suleimanía” se ha apoderado de los cubanos.
Los cubanos acaban de ver el capítulo 276, finalmente el todopoderoso gobernante de “los siete mares” ordenó ejecutar a su hijo, príncipe heredero.
Queda una reflexión final; en el mundo de las decisiones unipersonales, donde la vida de las personas está, sin discusión, a merced del monarca, vale más una intrigante capaz como Hurrem que un efectivo general de los ejércitos o un visir excelente administrador.
Son novelas de época, retratan la historia, a veces local, otras nacional, nos dejan enseñanzas. Es demasiado seguir con la sumisión de los mexicanos en sus telenovelas. Basta de SÍ, PATRÓN; COMO ORDENE, PATRONCITO”.
Con esta última opinión, de un profesor de Historia, nos afiliamos de momento a la turcomanía novelera, que está apoderándose de los cubanos.

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