sábado, 1 de agosto de 2015

Continúan las peleas ilegales de perros en Santiago de las Vegas

Las apuestas superan los 50 mil pesos cubanos.

Por Mario Hechavarría Driggs/ HABLEMOS PRESS.

LA HABANA.- Las peleas clandestinas de perros en el municipio Rancho Boyeros es pasión. El poco control policial que existe en la zona propicia la realización de estos encuentros.

Las apuestas superan los 50 mil pesos cubanos (unos 2 mil dólares). Esto se ha convertido en un trabajo para quienes lo practican.

Habitantes del poblado Santiago de las Vegas sienten fervor por las peleas de perros. “Yo me dedico a tiempo completo a las peleas de perro, sin ellas es como si no comiera”, comentó un residente, que quiso mantenerse en anonimato.

Describió, además, que la raza que más se utiliza en las peleas son la Staffordshire Bull Terrier; un cachorro, según el linaje, puede costar entre 200 a 400 pesos convertibles (CUC), igual en dólares.

“Las apuestas son altas, he visto gente que ha perdido hasta carros”, señaló Nicolás Rival Delgado, vecino de la localidad, y agrega que “en las vallas se venden bebidas alcohólicas y hasta drogas”.

Las peleas se realizan los fines de semana en diferentes fincas de la Rancho Boyeros. Los avisos corren de voz en voz a los dueños de perros Staffordshire.

Según algunos peleadores, la policía está advirtiendo a propietarios de perros Staffordshire, que si se comprueba su participación en peleas serán juzgados por los tribunales.

“Increíble, yo tengo un perro con esas características y es el niño de la casa. Me van a decir ellos [la Policía] que si me comprueban que formo parte de las peleas seré sancionado”, expresó molesto Javier, un joven de 24 años de la zona.

Muchos perros mueren posteriormente a las peleas, otros agonizan hasta la muerte y los que quedan vivos, si pierden, el dueño se encarga de matarlo, según las investigaciones.

“Los que se dedican a pelear perros son unos criminales”, dice Arturo Delgado Rivas, otro vecino de la localidad.

Se refiere a la conducta de estas personas “como si tuvieran sangre fría para no sentir el sufrimiento de estos perros”, dijo Delgado.


Delgado asegura que desde su casa, en el reparto Nueva Aurora, se puede escuchar la gritería de la gente y el aullido de los perros en las peleas.

VIDEOS