viernes, 10 de julio de 2015

El Papa nos ha dejado sin aliento a mí y a mis conciudadanos


Por Rafael Molina Rodríguez*. 

SANTIAGO DE CUBA.- El mensaje que difundiera la Santa Sede de que el Papa Francisco no contemple en su agenta tocar asuntos políticos en su visita a Cuba, nos ha dejado sin aliento a mí y a mis conciudadanos, pues teníamos la esperanza de que el Papa, en su condición de jefe de Estado, al reunirse con el dictador Raúl Castro, le refiriera la necesidad del respeto a los derechos humanos y al pluripartidismo.

El anuncio de que el Papa viene a Cuba solo a traer el mensaje de nuestro señor Jesucristo, me recuerda a Poncio Pilatos cuando se lavó las manos después de entregar a Jesús a los judíos para que lo mataran.

Si el Papa viene a Cuba solamente a traer el mensaje de Jesucristo, eso significa que viene solo en su condición de Obispo de Roma y líder de la Iglesia Católica, por lo cual no se reunirá con ningún político, incluyendo al dictador Raúl Castro, sino solo con los líderes del catolicismo.

En este año se cumple el 80 aniversario de las relaciones diplomáticas de la Santa Sede con Cuba. Estado laico, sistema cristiano y gobernantes ateos, supongo que tampoco hablarán más al respecto, ya que las relaciones con Cuba son diplomáticas, es decir, políticas y no religiosas. Porque los gobernantes cubanos si no satánicos, son ateos confesos.

Este anuncio me hace meditar en lo que está escrito en Mateos 23.15 y que dice: Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, porque robáis la tierra y el mar para hacer un prosélito y una vez ganado lo hacen dos veces más frío que el infierno de vosotros. Nueva Reina Valera, versión siglo 21.

El Papa sabe muy bien, a ciencia y conciencia, que el más grande problema del pueblo cubano no es la falta del evangelio de nuestro señor Jesucristo, sino la dictadura castrista, y si el Papa quiere ser honesto, como lo fuera Juan Pablo II, no puede venir a Cuba y sentarse con el tirano para hablar solo de lo que le interesa políticamente a ellos, sino que también les conviene hablar de lo que le conviene al pueblo cubano, que son las libertades públicas, la democracia, el respeto por los derechos humanos.

Estoy casi seguro de que si fuera el señor Jesucristo el que viniera a Cuba, no se sentaría con Raúl Castro, si no que iría a exigirle que cese la opresión de las libertades públicas, las violaciones de los derechos humanos, la represión y la persecución política, y que cambiase su política dictatorial.

Estamos a mitad de julio y de aquí a septiembre el Papa tiene tiempo para rectificar su agenda, y publicar que como mensajero de la Iglesia Católica, vendrá a Cuba para predicar buenas nuevas a los pobres, vendar a los quebrantados de corazón, publicar libertad a los cautivos y liberar a los presos.

*Rafael Molina Rodríguez, es miembro de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), colabora muy a menudo con HABLEMOS PRESS.

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