martes, 30 de junio de 2015

Internet en Cuba, un nuevo engaño del castrismo

Jóvenes intentan acceder a internet a través de una red Wi-fi.

Por Oscar Sánchez Madan/ HABLEMOS PRESS.

MATANZAS.- Desde que el 17 de diciembre de este año, en que los gobiernos de los Estados Unidos y Cuba anunciaron su decisión de restablecer relaciones diplomáticas, en la Isla se han dado pasos para hacer creer al mundo que los nacionales comienzan a disfrutar con libertad los beneficios de la denominada Red de redes. ¡Esto es una burda mentira!

Es cierto que el oficialismo ha multiplicado los locales donde se prestan servicios de Internet, pero muchos de los sitios Web están bloqueados. Las razones son políticas.

Los funcionarios hablan sobre la necesidad de garantizar la seguridad en la red, aunque de lo que se trata es de coartar el derecho a la información. Un pueblo desinformado es fácil engañarlo.

El costo de una hora de acceso a la red –que según se ha anunciado descenderá de 4.50 pesos convertibles (CUC) (cerca de 112 pesos cubanos) a 2 CUC (50 pesos cubanos)- es alto en comparación con el salario promedio mensual de los trabajadores, que es de 20 dólares.

Esto impide a las personas de bajos ingresos beneficiarse de este servicio.

A ello se une el hecho de que con frecuencia se presentan problemas con la conexión, que es muy lenta, por lo que resulta casi imposible bajar vídeos y programas necesarios para el trabajo en la esfera de la informática. Asimismo, si los clientes utilizan computadoras estatales no pueden ejercer como administradores de estos equipos por tanto, existe la posibilidad de que sean monitoreados.

La inmensa mayoría de la población no cuenta con computadoras las que por lo general venden los particulares en el mercado informal, a elevados precios, traídas desde el exterior o robadas.

Por ejemplo, en el poblado de Cidra, localidad del municipio de Unión de Reyes, provincia Matanzas, donde residen casi 3 mil habitantes, no pasan de 20 las familias que poseen un ordenador.

Llama la atención el hecho de que aún cuando a los pocos propietarios de laptop se les permite utilizar el servicio inalámbrico (Wi-fi) que ya se presta en 35 áreas de la Isla, son muchos los que no logran conectarse porque a sus equipos no les funciona la batería. Tendrían que emplear el salario de dos o tres meses para comprar una de dudosa procedencia.

Según han informado funcionarios del régimen el servicio limitado a Internet se ofrecerá por ahora, en instituciones estatales, y sólo en el año 2020, la mitad de la población podrá acceder a la red desde los domicilios.

Internet constituye una amenaza para los regímenes autoritarios como el de los hermanos Castro. Estos se caracterizan por censurar la información con fines políticos, especialmente el acceso a las redes sociales, mediante las cuales los ciudadanos pueden intercambiar información sin intermediarios.

En la ínsula, la mayoría de las personas mayores de 40 años –con algunas excepciones- no tienen nociones mínimas de cómo operar un ordenador.

El régimen prohibió durante muchos años, con fines politiqueros, el estudio de la informática en el Sistema Nacional de Enseñanza.

Sólo el acelerado desarrollo de las tecnologías de la información y su obligada vinculación con los procesos económicos, políticos y sociales obligaron a los comisarios de La Habana a ceder en este sentido.

Pero no nos engañemos. Raúl Castro nunca permitirá que los cubanos y cubanas utilicen la Red de redes con libertad, porque la independencia informativa de la ciudadanía destruiría la falsa imagen creada por el castrismo sobre el mundo y sobre su anacrónico sistema socialista.

Para garantizar la disciplina miliciana en la red ya se estableció “no usar el servicio para realizar acciones que puedan considerarse como dañinas para la seguridad pública y la integridad, la independencia y la soberanía nacional”. Este se le denegará al usuario cuando “se detecte que durante el transcurso de la sesión, ha incurrido en alguna violación de las normas de comportamiento ético que promueve el Estado”.

Por eso, cuando los líderes comunistas dicen que ya los cubanos y cubanas acceden a la Internet, no expresan toda la verdad.

En la actualidad más del 98% de la población jamás ha visto una página Web –a no ser en televisión- y no conoce ni utiliza las redes sociales (YouTube, Twitter y Facebook).

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