miércoles, 10 de junio de 2015

El abasto de agua y la prevención de salud en Cuba

Trabajadores cubanos rompen una calle en el casco histórico de la capital.

Por Dr. Eduardo Herrera/ HABLEMOS PRESS.

LA HABANA.- La obtención de agua potable se ha vuelto un gran problema para muchos cubanos en todo el país. El abasto se ha visto afectado por la precariedad del sistema hidráulico, que a pesar de las reparaciones graduales, llevadas a cabo por el gobierno, en los últimos años, no logran satisfacer la demanda. 

En la Habana, a pesar de ser la capital del país, el consumo de agua potable es inestable y en algunas localidades prácticamente inexistente.

Las sucesivas roturas y reparaciones, provocan días de ausencia del servicio, mientras el gobierno ensalza el sistema preventivo de salud, pretendiendo se evada la realidad imperante.

Es conocida la importancia del agua para el mantener la higiene a todos los niveles en una sociedad. Su déficits y el mal tratamiento de esta, pueden provocar enfermedades, fundamentalmente las que se adquieren por vía digestiva.

Padecimientos como las diarreas, la Leptospirosis, la Hepatitis A,  la Meningitis y otras ocasionadas por la escasez de agua, como la Dermatitis por contacto y la Escabiosis, pudieran controlarse con una mejor higiene, para lo que se necesita un abasto de agua bien tratada.

Vemos como se abastecen de agua muchas viviendas independientes y edificios multifamiliares por mediación de la acumulación en cisternas. Agua que, sin haber sido nuevamente tratada, es bombeada a tanques elevados para ser redistribuida posteriormente. Esto, sin tener la precaución de volver a clorarla, luego que pudiera ser nuevamente contaminada. 

La dificultad con el bombeo central, impide que esta agua, después de tratada, llegue directamente para el consumo a través de las redes hidráulicas, pudiendo afectar la salud y el bienestar de las personas.

Conversando con algunos vecinos de un edificio en el Vedado capitalino, estos expresaron que la carencia de agua en estos últimos días, los ha afectado varias veces, por lo que han tenido que utilizar el agua sin tratar de un pozo que tienen cerca.

María, nos plantea que las pipas no han venido, y ha tenido que comprar el agua para tomar en la “shopping”, muy cara (1,45 cuc el galón), en relación con el salario que percibe, de casi 15 cuc al mes (aproximadamente 15 dólares).

Otro vecino, conocido como El guajiro, nos plantea que vive en un edificio desde su fundación hace mas de 9 años y que nunca se ha limpiado, ni tratado la cisterna del mismo, además de la falta constante del abasto de agua que molesta, impidiendo el bienestar de los vecinos.

Casos como estos existen en toda Cuba, pero lo más llamativo es que hasta en la capital, en un lugar tan céntrico como el Vedado, ocurran cosas así.

La Habana fue la ciudad donde se construyó, en la segunda mitad del siglo XIX, el Acueducto de Albear. Obra estimada como una de las más sobresalientes de su tiempo. En la actualidad, nos hemos quedado a la saga de muchos países del área.

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