martes, 23 de junio de 2015

Cuentapropista harto del acoso de los inspectores

Alvarado en su kiosco Las Delicias.

Por Ricardo Sánchez Tamayo/ HABLEMOS PRESS.
 
GRANMA.- El trabajador cuentapropista bayamés Carlos Alvarado Rodríguez, quien desde hace más de tres años vende productos ligeros a precios asequibles para la comunidad, confiesa su hartazgo a consecuencia del constante acoso de los inspectores de la localidad.

“Cualquier cosa puede ser motivo para una multa. Yo siempre mantengo mi local limpio. La última que me impusieron fue de setecientos pesos, por un papel en el piso”, comenta indignado Alvarado.

El comerciante asocia el rigor de los funcionarios a su parentesco con su tío, quien es opositor y vecino.

“Al más reciente le dije que basta de tantos abusos, que por qué no visitan los locales del Estado que bien sucios están, donde los productos no hay quien se los coma, pero nadie los multa”, agrega.

Ana Rodríguez, vecina y clienta del local, comenta que todos los días ella compra en él la merienda de su nieto, pues él prefiere las frituras que ofertan.

“A mí me encanta este local porque resuelve más que los del Estado. Los productos tienen buena elaboración e higiene. Da tremendo gusto comprar aquí. Es un abuso lo que están haciendo con el muchacho (Carlos), que a cada rato lo quieren multar”.

Otro cliente, de nombre Jorge, expresa: “A mí me gusta el pan con minuta. Cada vez que puedo, compro aquí en las Delicias (nombre del local), pues puedes venir a cualquier hora del día que te atienden bien, mientras que en los del Estado muchas veces hasta te maltratan”.

Según varios pobladores de esta localidad, la gastronomía ha decaído en Bayamo. Tanto, que para colmo los inspectores solo visitan a los particulares, pues son a los que les pueden quitar dinero.

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