lunes, 13 de abril de 2015

Cumbre de las Américas: saldo parcial para Cuba

Por Osmel Almaguer/ Hablemos Press.

LA HABANA.- Concluida la primera etapa de la VII Cumbre de las Américas, destinada a los foros donde las sociedades civiles de los 35 países participantes incluida la de Cuba, han tratado (o debieron hacerlo) temas de interés nacional o continental, se impone un balance de la situación, cuando ya los micrófonos se disponen a amplificar los discursos de los jefes de Estado. 
       
Sin dudas, una de las aristas más polémicas del evento, ha sido el enfrentamiento entre las organizaciones puestas a punto por el gobierno cubano ―en la doble maniobra de defender sus intereses y presentarse como no gubernamentales― y los partidos y organizaciones opositoras.

Desde fecha tan temprana como el 7, ya en horas de la mañana, los enviados gubernamentales establecieron la línea de su discurso cuando Odalys Pérez González, hija de uno de los pilotos que falleciera en el accidente aéreo de Barbados, acusó al líder opositor Guillermo Fariñas de mantener relaciones con Luis Posada Carriles, acusado por el gobierno cubano como responsable del mencionado suceso.

El diario Granma, en su edición del día 8, informó sobre dicha intervención, omitiendo en todo momento el nombre de Fariñas. ¿Por qué se le menciona solo como “uno de los supuestos defensores de los derechos humanos en Cuba”? ¿Es política de gobierno silenciar el nombre de todos sus opositores y pretender así que no existen? ¿Si no existen, por qué les temen? ¿Si no les temen, porqué no sentarse a debatir los destinos de la nación en una misma mesa?

El segundo día de actividades, los supuestos representantes cubanos, autotitulados “la verdadera sociedad civil cubana”, abandonaron el Foro de discusiones con la justificación de negarse a compartir espacio con “mercenarios”, “pagados por el imperio”.

Pero… ¿quién les paga a los representantes de la UNEAC, los CDR, la FMC, la UJC y demás organizaciones diseñadas para controlar hasta el absurdo cada movimiento de los cubanos, sean opositores o no? ¿No es el régimen castrista también un régimen castrense? ¿No son fácilmente identificables los nexos de estas organizaciones con el gobierno?

Al parecer, el supuesto apoyo generalizado a la delegación cubana, encabezado predeciblemente por Venezuela y otros países del ALBA, obvia que el gobierno cubano reprime anualmente a miles de opositores de manera solapada, culpándolos por delitos absurdos, sembrándoles falsas evidencias, usando a otros opositores para originar conflictos internos.

¿Puede un gobierno como este hablar de democracia? ¿Se refiere esa “democracia” al poder del pueblo”? Lo cierto es que el actual presidente de la República de Cuba, Raúl Castro Ruz, arribó a Atlapa con el objetivo claro de dar el “puntillazo” a la actuación de sus acólitos. En establecer cuanto ha avanzado Cuba en materia de salud, cultura, deporte y bienestar general, estará enfocada la intervención del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros.

Por otra parte, el saldo dejado por los opositores cubanos en tierras istmeñas, encabezados por Jorge Luis García Pérez (Antúnez), Guillermo Fariñas y Berta Soler de la organización Damas de Blanco, ha sido minimizado por los medios cubanos, llegando parcialmente a Cuba a través de los canales de Univisión 23 y 51.

Temas como la violación de los derechos humanos, la represión violenta, las campañas de descrédito contra los opositores, así como las carencias económicas del pueblo, la destrucción material y moral de las instituciones, entre otros, han ocupado sus agendas. 
           
Ahora toca el turno a los presidentes y primeros ministros. El futuro de las Américas como un bloque económico encaminado a superar las crisis, los problemas de pobreza, violencia, injusticias, ineficacia de las instituciones y ministerios, serían tópicos de interés colectivo, cuya resolución daría algún sentido a la cita continental.

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