miércoles, 29 de abril de 2015

Caso Olivia: difícil pero posible

Cruz junto a su hija.

Por Osmel Almaguer/ Hablemos Press.

LA HABANA.- Médicos cubanos no encuentran cura para una niña que padece Hipoplasia del nervio óptico. A los padres se le ha negado la posibilidad de consultar otros especialistas fuera del país.
 
Olivia de la Caridad Cruz, de tan solo tres años de edad sufre, como consecuencia de su enfermedad, un desorden neurológico que ha reducido sus horas de sueño diarias a menos de cuatro, impidiéndole también la visión. El cuadro se complica con otras enfermedades como la esquizencefalia unilateral del lado derecho, la atrofia hipocampal bilateral, entre otras.

Los padres de Olivia, una niña cubana aquejada con Hipoplasia del nervio óptico, divulgaron su caso recientemente a través de medios de prensa independientes, ante la negativa de solución por parte de los médicos cubanos, quienes afirman no se conoce un tratamiento efectivo para tal padecimiento.
  
“Los médicos nos han recomendado una terapia visual, que consiste en hacer trabajo con ella como si fuera a ser ciega toda la vida”, afirma Erlinda Noris.

“Las personas [los especialistas] han mostrado su mayor interés, pero no tienen el conocimiento necesario para tratar este tipo de enfermedades, […] ellos han mostrado hasta donde han podido llegar”, asevera el padre.
 
Erlinda Noris y Juan Cruz, quienes han asumido los males de la pequeña desde su nacimiento, se han propuesto contactar con otros padres y médicos en el extranjero que hayan enfrentado similares situaciones y recibir así la ayuda posible.

Según sus propias investigaciones a través de la Internet, se conoce que en países como China y los Estados Unidos se ha venido implementado un tratamiento a partir de células madre, con el cual algunos pacientes han recuperado parcialmente la visión.

Ante las gestiones de ambos padres en las diferentes entidades cubanas, las respuestas han sido siempre negativas: “Les planteamos a funcionarios del Ministerio de Salud Pública la posibilidad de que la niña fuera tributaria, que formara parte de este proceso médico”. “No nos dejan acceder a médicos de otros países. Sencillamente no nos dejan contactar con médicos de la Cruz Roja Internacional, la Cruz Roja española, o la ONCE”. 
      
“Hemos acudido al Ministerio de Salud Pública, al Ministerio de Educación, a la ANSI, a la UNICEF, a la OMS, a Cáritas Cuba y Cáritas Habana, pero no nos atienden porque somos un caso particular. También hemos acudido a autoridades eclesiásticas y nos la han negado porque nuestro caso podría dar una mala imagen del país”, concluyó Cruz. 
        
La hipoplasia, según la Wikipedia, es el nombre que recibe el desarrollo incompleto o detenido de un órgano o parte de este. Se refiere a un número de células inadecuado o por debajo de lo normal.

Los médicos cubanos desconocen la enfermedad –Hipoplasia- por lo que la consulta con especialistas foráneos pueden aumentar la recuperación de Olivia. Países como China y EE.UU implementan tratamientos con células madres.

Mientras las gestiones estén frenadas por las autoridades sanitarias cubanas, el estado de salud de Olivia seguirá deteriorándose cada día.               

VIDEOS