lunes, 13 de abril de 2015

Avileños: campeones de la serie cubana de béisbol

Por Osmel Almaguer/ Hablemos Press.

LA HABANA.- Una ventaja de cinco carreras ya en las postrimerías del encuentro, conseguida por el equipo de Ciego de Ávila frente a los Piratas de La Isla, fue suficiente para que Los Tigres conquistaran el puesto más alto en la recién finalizada Serie Nacional de Béisbol.

En el juego, séptimo de una serie final de gran paridad, destacó el trabajo del lanzador avileño Yander Guevara, quien derrotó en el duelo al refuerzo tunero Yoalkis Cruz. 

Se trata de la segunda corona de los discípulos de Roger Machado, quienes poco a poco se han ido ganado un lugar importante entre los grandes del béisbol cubano.

El elenco consigue la corona luego de una primera fase en la que logró su clasificación a duras penas, y una segunda donde resultó, sin dudas, el mejor entre los ocho que quedaban.

Un peso fundamental en la victoria lo tuvieron los refuerzos villaclareños, quienes en su mayoría rindieron con Ciego de Ávila lo que no pudieron con su equipo original.

Mención especial en este sentido para “el remolcador” Ariel Borrero, para Yeniet Pérez, Andy Zamora y Alaín Sánchez, así como para el abridor espirituano Ismel Jiménez y el relevista cienfueguero Leorisbel Sánchez.

Una vez más se demuestra la importancia de los refuerzos para el equipo ganador, lo que provoca a su vez una serie de preguntas tales como: ¿Hasta dónde habrían llegado los Tigres sin el apoyo villaclareño? ¿Merecía el equipo naranja un wild card en pos de garantizar el nivel de los play off? 
     
Por otra parte, calificamos la actuación sin precedentes del equipo La Isla como brillante, y el trabajo de su mentor Rodríguez Pantoja como relevante, al lograr hacer de este equipo una familia, y confirmar una vez más la naturaleza colectiva de este deporte.

El segundo lugar conseguido por los del municipio especial, supera la medalla de bronce que aquel equipo encabezado por los Michel Enríquez (aún artífice de la nave pinera) Alexander Ramos, Orlis Díaz y Carlos Yánez, consiguiera en la década de los noventa.

La inesperada sustitución de Armando Johnson como mánager, quien borrara la imagen sotanera del equipo ―inquilino del lugar 16―, rindió finalmente sus frutos, a pesar que más de un aficionado se llevara las manos a la cabeza cuando se difundió la noticia.

Los pineros, con refuerzos discretos, atletas no muy conocidos como el guantanamero Julio A. Martínez y el espirituano Javier Vázquez, con los capitalinos Rigoberto Gómez, Alfredo Rodríguez y Jorge Luis Barcelán (estos últimos como parte de la nómina original), hicieron más de lo que les tocaba. Una excepción, en este caso, fueron los pitchers tuneros Yoalkis Cruz y Darién Núñez.

Termina la edición 54 de la Serie Nacional Cubana y las tendencias de los últimos años se ven acentuadas. El triunfo de equipos que clasifican en tercero o cuarto lugar, por encima de los dominadores durante el torneo; el mayor índice del éxodo en los peloteros hacia las ligas extranjeras; el decrecimiento de la calidad en los atletas que hacen equipo, y la desaparición de los primeros puestos de equipos tradicionalmente grandes (Industriales, Pinar del Río, Santiago de Cuba y Villa Clara), son algunas.
      
Esos equipos, junto al Matanzas del multiderrotado mánager Víctor Mesa, de quienes año por año se esperan grandes actuaciones, fueron las decepciones de la presente campaña. ¿Será definitivo el bajón de estos? ¿Habrán desaparecido para siempre, sustituidos por elencos guerreros como La Isla, o conjuntos beneficiados por el azar como Ciego de Ávila?

Son muchas las interrogantes que se abren a partir de este momento. La incertidumbre sobre el futuro del país abarca también a su “deporte nacional”.      

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