miércoles, 25 de marzo de 2015

Una meta para la masonería en Cuba


Por Dr. Eduardo Herrera/ Hablemos Press.

LA HABANA.- El pasado domingo seccionó la alta cámara de la masonería  cubana. En ella se celebraron las elecciones democráticas que determinaron como Gran Maestro de la masonería en Cuba a Lázaro Faustino Cuesta Valdés.

Cuesta Valdés se desempeñaba como Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo Para el Grado 33 de la República de Cuba.

El Gran Maestro, tiene grandes retos en la masonería que se practica en la isla, pues llevar el gobierno de esta institución que reúne a un gran número de miembros, no solo necesita buena voluntad, también necesita recursos y hombres verdaderamente comprometidos con la fraternidad.

A pesar de que esta institución ha sido vanguardia en la fundación de la nación, luego de la toma de poder por el llamado gobierno revolucionario, en enero de 1959. Este despojó a la institución masónica de muchas de sus propiedades y funciones dentro de la sociedad. 

Se trató de eliminar la orden, se redujo el número de miembros que era cercano a los 30 mil hombres, a casi la mitad. Muchos por temor a las consecuencias que le traía en el nuevo gobierno, ser masones, abandonaron la fraternidad. 

Fueron intervenidos todo los edificios y locales donde se practicaban las labores filantrópicas de las logias,  que eran propiedad de estas. Sin tener en cuenta la tradición masónica en el país, donde mucho de los próceres de la independencia, como los venerables hermanos Carlos Manuel de Céspedes, José Martí y Pérez, Antonio de la Caridad  Maceo y Grajales entre otros, pertenecieron a este cuerpo fraternal.

Una meta para la masonería.

Para los masones de hoy en Cuba, con la dirección del gran maestro, la meta propuesta es al menos recuperar todo lo perdido en más de 50 años. No solo los edificios masónicos y locales confiscados ilegítimamente, sino también rescatar el lugar que jugábamos como ejemplos en la sociedad, de ser verdaderamente hombres libres y de buenas costumbres.

Aunque en las logia no se discute de política, ni de religión, si es deber hablar sobre justicia social sin temores, ya que sus miembros tiene como objetivo la búsqueda de la verdad a través de la razón y fomentar el desarrollo intelectual y moral del ser humano, además del progreso social.

En la actualidad, se han engrosado las filas pero muchos son jóvenes que desconocen la finalidad de la institución, nacidos en un sistema donde se restringe la información, el libre pensamiento, así como la libre expresión.

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