lunes, 9 de febrero de 2015

Ilusiones para un nuevo día en Cuba + (18 Fotos)


Por Luis Sánchez/ Hablemos Press.

LA HABANA.- Lo primero que hice al levantarme, la mañana del 1ro de enero, fue dar gracias a Dios por ese nuevo día, que marcaba el comienzo de otro año. Como cada día, también remoloneé un poco mientras organizaba las ideas, planificando cómo distribuir mejor mi tiempo. Me puse de pié, eran las 6.30 am, todavía oscuro, y dando tropezones caminé hasta el conmutador para encender la luz. Apagón. De madrugada. ¿Quién podría pensarlo? Bueno, ya daba lo mismo.

Así suele ser cada día que a Dios agradezco de antemano. Me dirigí entonces a la cocina. Tenía la esperanza de que al menos el gas no faltara. Había. Auxiliado por un cabo de vela busqué en la latica donde guardo el café. Estaba vacía. La cafetera tenía un poco de borra de la última colada. Hice un café aguado, “zambumbia”, le decimos por aquí. Parecido al que se toman los americanos, con la diferencia de que a ellos sí les gusta.

No hay más nada para desayunar; la leche es un renglón pendiente, el pan fue mi comida de la noche anterior. Dejo el vaso en el fregadero. Un baño frio me espabiló. Luego salí a la calle y me crucé con Juan, mi vecino, sentado en la entrada del edificio, con los periódicos del día. Bromeé sugiriéndole que de tanto leer se le iba a partir el cuello. Me contestó sonriente “ahora la cosa si mejora”.

Ana y Roberto, la pareja de arriba, se echaron a reír. “Compadre, cuando venda la tapa de la tasa, entonces si mejora la cosa. Si no, entonces a comer arroz pelado”, le dijeron medio en broma.

Me llegué hasta el parque “Fe del Valle”. Estaba más concurrido que de costumbre. Muchos turistas se detenían curiosos. Disfrutan este país. Para ellos sí que es fácil. Eso me parece.

















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