sábado, 10 de enero de 2015

En pago por la atención médica en Cuba

Por Dr. Eduardo Herrera/ Hablemos Press.

LA HABANA, 10 de Enero.- En varias ocasiones nos hemos referido a las condiciones de vida y al salario de los trabajadores de la Salud en Cuba, especialmente de los médicos, quienes a pesar de haber recibido un aumento salarial en julio del año pasado, el mismo resulta todavía insuficiente (aproximadamente de 60 dólares al mes).

Con esta suma, los galenos cubanos están obligados a hacer malabares para alimentar adecuadamente sus familias, aunque sean pequeñas.

Un colega, del cual no menciono el nombre por razones éticas, recientemente fue expulsado de su centro laboral. Según él, por haber pedido a un paciente que comprara meriendas para el personal que participaría en una operación de hernia que se le iba a realizar. El paciente se dirigió a la dirección del Centro y denunció el hecho, logrando que expulsaran al médico y posteriormente lo operaran.

Lo ocurrido denota un grado de deterioro en la actuación de los médicos, que es originado por la necesidad de subsistir. Muchos pacientes suelen congratular las atenciones recibidas con alimentos para que los médicos puedan mitigar el hambre y resistir las horas laborales.

El Estado paga salarios muy bajos, comparados al que le pagan a cualquier trabajador homólogo en otro país, incluso en los más pobres, provocando que el trabajo no sea realmente la fuente de ingreso principal para mantener una vida digna. Por tal motivo, muchos médicos, enfermeros y técnicos abandonan su profesión, buscando mejor remuneración, o tratan de vivir de las bondades brindadas por pacientes y familiares.

Una de las causas por la que los recursos humanos, fundamentalmente en áreas de la Salud, son disponibles para asistir a cualquier misión en el extranjero, es que así al menos tienen la oportunidad de recibir un pago, que aunque no se corresponde con lo que deberían ganar, es muchísimo mayor que el que obtienen en la Isla.

Las autoridades se aprovechan de esta situación y obtienen ganancias multimillonarias que emplean mayormente en mantener su propaganda política y el control extremo sobre los ciudadanos, en vez de garantizar una mejor atención a los trabajadores del gremio, que viven mendigando comida, ropa y transporte a sus pacientes.

Para mis colegas, para quienes guardo el mayor de los aprecios por lo que representan para el bien de todos, ya que salvar o mejorar la vida de los ciudadanos de un país es una labor muy meritoria, les digo: nuestro trabajo y dedicación, no es pago con todo el oro del mundo, muchísimo menos con una merienda.

Ciudadanos en las consultas medicas. Foto: Hablemos Press.

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