sábado, 27 de diciembre de 2014

Cuba: De alfabetizados a analfabetos funcionales

Una joven exhibe fotografías a la venta en el Parque Central de La Habana. Foto: Hablemos Press.

Por Dr. Eduardo Herrera/ Hablemos Press.

LA HABANA, 27 de Diciembre.- En Cuba se habla de haber ganado la batalla contra el analfabetismo, pero la mayoría desconocemos que la falta de información nos convierte en analfabetos funcionales.

Muchos ciudadanos han alcanzado avanzados niveles de escolaridad y hasta altos grados académicos, pero a pesar de ello, están limitados en cuanto a información.

Se conoce como analfabetismo a la incapacidad de leer y escribir, que se debe generalmente a la falta de aprendizaje. Pero aunque muchos sepamos hacerlo, no significa que todos podamos descifrar los mensajes al leerlos. Para ello es necesario tener conocimiento de los fenómenos naturales, sociales y económicos.

El índice de alfabetización sirve como indicador de conocimientos de un país; es un factor más a tener en cuenta en cuanto al grado de desarrollo alcanzado, por lo que pudiéramos parecer un país desarrollado, que sin tantos recursos naturales como Japón o Corea del Sur, ha conseguido llegar al desarrollo por la fuerza de trabajo altamente calificada que tiene.

Algunos técnicos han diferenciado a los analfabetos y a los analfabetos funcionales. Un analfabeto funcional puede entender un mensaje sencillo, pero no es capaz de discriminar idea principal e ideas secundarias, la falta de información les impide conocer a fondo los diferentes problemas de la vida cotidiana.

Un fenómeno o situación puede tener varias aristas. Cada persona debe tener sus puntos de vista y es normal que cada uno vierta su opinión al respecto. Esto quiere decir que si la información no tiene varias fuentes, no tendríamos un mayor conocimiento de lo que sucede.

Las noticias en la isla por lo general se obtienen de las mismas fuentes, provenientes del Estado que se encarga de divulgar a su conveniencia cualquier evento, sea este científico, político, económico o cultural.

Un ejemplo de cómo es controlada por el Estado la obtención de información, es cuando restringe el libre acceso a Internet y lo limita al regulado por un servidor central. Incluso, para acceder a la red los ciudadanos deben pagar por una hora entre 4.50 y 10 CUC en un país donde el salario promedio no es de más de 18 dólares al mes.

Muchas personas han sido juzgadas por tratar de que los cubanos tengan acceso a noticias diferentes a las que el gobierno difunde. Por ejemplo, el joven Mauricio Noa Maceo que se dedicaba a brindar servicio de televisión satelital con un cable (considerado ilegal por las autoridades), fue sancionado a 3 años de privación de libertad.

El caso más conocido es el de Alan Gross, contratista norteamericano acusado de espía y condenado a 15 años de prisión por traer a Cuba equipos para conexión satelital a Internet con el objetivo de entregarlos a comunidades judías en la isla, a quienes, como a la mayoría de los cubanos, le está prohibido acceder libremente a la red.

Así, algunos nos preguntamos si fuimos alfabetizados o adoctrinados, o si por conveniencia de los gobernantes nos hemos convertido en analfabetos funcionales. 

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