domingo, 23 de noviembre de 2014

Templo Kimbisa de Centro Habana celebra 44 años de fundado + (15 Fotos)

Fernando Lázaro Arias en su casa templo.

Reportaje gráfico de Luis Sánchez/ Hablemos Press.

LA HABANA, 23 de Noviembre.- La supervivencia de las tradiciones bantúes en nuestra cultura se pone de manifiesto en las celebraciones litúrgicas que con frecuencia observamos en nuestro entorno.

Invitados por  Fernando Lázaro Arias a su casa templo Siete Rayos Nuevo Mundo Batalla Efor Ndoki Yaya Ataun Tufino para festejar sus 44 años de fundada, el 5 de junio de 1970 -originariamente en el Barrio Obrero de la capital-, compartimos lo acaecido ese día.

Fernando, Tata Morocó (abuelo en palo), Padre Nkisa (jefe de templo), cuenta con 354 ahijados, 12 casas fundadas, es practicante de la Regla Mayombe, que significa magistrado, y rinde culto a los nfumbe (muertos) y a los espíritus de la naturaleza, una de las tres vertientes que posee esta religión.

La Kimbisa fue fundada por Andrés Facundo de los Dolores Petit en el siglo XIX. Con elementos de los ritos afrocubanos, incorpora además el espiritismo y elementos del catolicismo, a diferencia de las otras. La Brillumba, por su parte, nace de la Mayombe y está influenciada por la Ocha y el espiritismo.

No se entra al templo consagrado a Siete Rayos y a Sarabanda sin ser santiguado: a la entrada, una palangana con el omiero,  preparado con siete tipos de yerbas (frescura, quitamaldición, abrecaminos, vencedor, álamo, escoba amarga, albahaca) sirven para la limpieza de los que llegan. En el cuarto que sirve de altar es donde se encuentra la Nganga, su fundamento religioso; en la puerta  está escrita con tiza la firma de la casa.

En el cuarto impone cierto respeto el sacrificio al pie de la prenda con un carnero, gallos, pollos, jicotea, codorniz y pato; las plumas y la sangre provocan cierto recelo en los no practicantes de visita. La cabeza del chivo se pone encima de Sarabanda.

Los rezos y cantos duran horas; algunos son de inspiración de los participantes. Es importante el rezo del padrenuestro antes de comenzar. Luego se llama y se pregunta a los muertos (nfumbe).

Se sirve en jícaras y cuernos el malafo (aguardiente), bebida ritual. El olor a la esperma de las velas, las yerbas y palos, está presente en la liturgia religiosa.

La multirreligiosidad cubana está presente en la vida de Fernando, quien además es Segundo Nasakó del juego abakuá Obane Sese Condo, inscrito en el Registro de Sociedades Negras con el nombre de Hijos del Deber, fundado en el año 1932, en Matanzas. Además es masón -Caballero de la Luz-.


El marcado predominio de lo bantú en la religión de Palo Monte sobrevive en nuestros días como muestra de resistencia de este legado cultural.











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