sábado, 29 de noviembre de 2014

Entrevista: Dibujar el cuerpo, arte o pintura corporal en Cuba + (36 Fotos)


Reportaje gráfico de Luis Sánchez/ Hablemos Press.

LA HABANA, 28 de Noviembre.- Para muchas personas los tatuajes han sido siempre para uso exclusivo de marineros y presos, pero al investigar en su historia veremos que este fenómeno que tanta fuerza ha tomado en Cuba es muy antiguo, y su uso se extiende por el mundo entero.

Hoy este arte tiene mayor aceptación social, y es por ello que sobre todo los jóvenes cada vez sienten más interés en decorar su cuerpo con esta técnica ancestral.

En busca de conocer su historia y desarrollo en Cuba, entrevistamos a Joel, joven tatuador que accedió a satisfacer algunas de nuestras curiosidades.

P: ¿Por qué tatuador?

Joel: Profesionalmente soy enfermero, pero sentía admiración por esas pieles dibujadas fantásticamente. Creo que me atrajo siempre esta práctica, por lo que comparto ambas profesiones.

P: ¿Cuándo te hiciste tu primer tatuaje?

Joel: Yo nací en el año 1991. Siempre me gustó eso de ser hippie, friki, y por supuesto me relacioné con ellos, que están entre los principales promotores de este arte. En ese grupo existían varios tatuadores y con ellos me hice mi primer tribal.

P: ¿Y cuándo comienzas tú a tatuar?

Joel: Bueno, esos amigos de los que aprendí se fueron del país. Entonces comencé a tatuar en solitario. Al principio eran dibujos simples, hasta que cogí práctica, y ya ves hoy lo que hago. De esto hace seis años.


P: ¿Qué sabes sobre esa actividad? ¿Crees que es un arte?

Joel: Mis padres siempre me decían que sólo los marineros y los presos se marcaban el cuerpo, pero igual, para mí era encantador ver los diseños tan hermosos, con esos colores. Comencé a indagar, y sí, es un arte, y bien antiguo y difundido. Brevemente te diré que existen diferentes estilos: el japonés, la tradición americana (que comprende la vieja y la nueva escuela), en la Polinesia, sus etnias también tienen sus estilos, y así como te digo, se practica hasta en África.

P: ¿A quiénes tatúas?

Joel: Aquí viene cualquiera: jóvenes, adultos, hembras y varones, y hasta personas un poco mayores.

P: ¿Puedes dar una cifra de cuántas personas pasan por aquí?

Joel: Depende. Hay veces que en el mes no pasa nadie. Otras, como hoy, ya han pasado dos por aquí. Eso depende también del tamaño del tatuaje, pues hay algunos que llevan varias sesiones.

P: ¿Y los precios?

Joel: Varían según el tamaño. Este que tengo en toda la pierna puede costar hasta 200 CUC (unos 5 mil pesos nacionales).

P: ¿Con qué tintas y con qué instrumentos se hacen estos tatuajes? ¿Cómo los consigues?

Joel: Las tintas me las envían amistades desde el exterior. En cuanto a los instrumentos, esta máquina es profesional. Yo comencé con una artesanal, de esas que se hacen con el motor de una grabadora; pero  el tatuaje, si tú eres bueno en esto, depende de ti en mayor medida, no de la máquina que uses.

P: ¿Puede revertirse el tatuaje?

Joel: No, lo que puedes hacer es un cover up, o sea, trabajar sobre ese tatuaje y transformarlo en otro. Enmascararlo.

P: ¿Trabajas con un catálogo o te traen lo que quieren que les dibujes?

Joel: Acudo a las nuevas tecnologías. Tengo un catálogo digital con muchas imágenes; desde las más simples hasta grandes diseños; también tengo revistas especializadas sobre el tema.  Ahora bien, la inspiración de figuras para tatuar la sacas hasta de los videojuegos, que motivan la imaginación.

P: Después de tatuar la piel, ¿qué cuidados hay que tener?

Joel: Aplico alguna crema antibiótica y cubro el trabajo con nylon retráctil. No deben exponerse al sol, ni tener sexo… ya eso depende del cliente. Yo tomo las debidas precauciones: guantes desechables y hasta una autoclave para esterilizar.

P: ¿Es esto un trabajo por cuenta propia?

Joel: Lo hacemos y no nos molestan, pero no está reconocido como tal.

P: ¿Conoces de algún evento o competencia de tatuadores a nivel nacional?

Joel: Sí. De hecho, participé en la que se realizó en el Morro en el 2013. Además, la Asociación Hermanos Sainz ha realizado encuentros en los que he participado.

P: ¿Algún evento internacional?

Joel: En Córdova se hizo uno el año pasado, y hubo otro en Estados Unidos, el Martin Reed. Y sé que existen otros.

P: Veo que no sólo haces tatuajes, sino que estás muy al tanto de lo que sucede.

Joel: Es que me gusta de corazón, para mí no es un negocio.

P: ¿Tu esposa no es celosa?

Joel: No

P: ¿Y cuando tienes que hacer uno de esos tatuajes que piden las muchachitas en zonas algo íntimas?

Joel: Bueno, ella siempre está aquí, trabaja conmigo. Ayuda en la selección de la figura que la persona escoja.

P: ¿Cuál ha sido tu mayor obra de arte?

Joel: Me he sentido muy feliz con algunas, sobre todo las que he hecho en el estilo japonés. Esas me fascinan.

P: ¿Y cuál es ese estilo?

Joel: Se caracteriza por lo tupido del trabajo, y porque abarca el cuerpo completo. Las figuras están basadas en la mitología japonesa. Comprende samuráis y dragones, entre otros.

P: ¿Conoces o te relacionas con otros tatuadores?

Joel: Sí, conozco a muchos, y todos reconocemos lo que cada cual hace. Recuerda que esto es un arte. Yo hago sobre la piel una obra de arte; esa es mi realización como artista. Me hace muy feliz.
































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