lunes, 6 de octubre de 2014

Mosaico de religiones en Cuba + (42 Fotos)


Por Luis Sánchez/ Hablemos Press.

LA HABANA, 6 de Octubre.- A las realidades cotidianas se impone la necesidad humana de asirse a las religiones en busca quizás de consuelo o esperanza. En esta época tan convulsa socialmente, donde prevalecen las dificultades económicas y nos sentimos como a la deriva, aislados del resto del mundo, son muchos los que profesan alguna religión. Desde esta perspectiva observamos claramente cómo el cubano se involucra en festividades religiosas donde el legado yoruba se confunde con el católico.

Septiembre fue un mes en el que convergieron las celebraciones católicas de las vírgenes de Regla, de la Caridad del Cobre y de las Mercedes (Yemayá, Oshún y Obbatalá en el sincretismo religioso). La libertad de culto existente en el país desde la década del 90 permite que los templos y las procesiones autorizadas tengan cada vez mayor cantidad de seguidores. Los devotos aprovechan la ocasión para pedir por el bienestar físico, espiritual y hasta económico de la familia.

Y es que la inestabilidad y el total deterioro del sistema social son evidentes: miradas ausentes, conversaciones a solas, ropas raídas, ancianos deambulando, escasez, calles sucias, edificios agrietados, quejas y soledad en un infinito mar de calamidades, motivos quizás para apegarse a la fe.

Por su parte, la Iglesia ha jugado un papel vital en la ayuda humanitaria no solo en cuestiones de salud -la donación de medicamentos ha salvado a más de uno-,  sino también en la vida diaria de los cubanos, desde ropas hasta calzado, cobijas, desayunos o colchones. También ha prestado apoyo al núcleo familiar frente a problemas sociales como el alcoholismo, las drogas o la violencia doméstica, que han encontrado alivio en la creación de espacios como Alcohólicos Anónimos o encuentros para el intercambio de experiencias, así como talleres para niños autistas, con síndrome de Down o el amparo a niños con cáncer.

El cubano de hoy, con ideas diferentes, aspiraciones, problemas y contradicciones, que lucha por la libertad de expresión, por igualdad social, ha encontrado en la diversidad de cultos un refugio a la situación cada vez más incierta, aunque “no se salva a un pueblo que no se salva solo”.










































VIDEOS