viernes, 3 de octubre de 2014

La Salud Pública en Cuba: “esto es lo que te toca”

El Centro Benéfico Jurídico, un hospital para los cubanos. Foto: Archivo de Hablemos Press.

Por Eduardo Herrera/ Hablemos Press.

LA HABANA, 3 de Octubre.- La regionalización de la salud surgió con el objetivo de brindar mejor atención por territorios y garantizar el uso racional de los recursos tanto humanos como materiales. Sin embargo, en la práctica esto no se cumple, pues no todos los territorios tienen las condiciones para ello.

La medida ha convertido la atención de salud en una especie de “esto es lo que te toca”, como se dice en la isla. Muchos pacientes sufren el maltrato derivado de tal decisión aplicada sin considerar la relación médico-paciente, basada fundamentalmente en la confianza, el respeto y el conocimiento mutuos y en los valores que ambos puedan compartir.

Sucede que un paciente no puede ser atendido por un médico de su confianza en otra área distinta de la suya, a no ser a escondidas. Esta situación se agrava en lo referente a los servicios estomatológicos. También en hospitales donde se brinde atención especializada, como es el caso de los institutos y hospitales como el Hermanos Ameijeiras y el CIMEQ, donde hay más recursos que en el resto de los hospitales del país.

Muchos cubanos conocen las carencias de todo tipo en nuestro sistema de salud y para nadie es un secreto que hay lugares a donde no puede asistir la mayoría de la población cuando necesita una mejor atención médica. Estos lugares están reservados para una élite, en un país donde se pregona la igualdad y la gratuidad de la salud pública.

Una señora mayor de 70 años, quien no nos quiso revelar su nombre por temor a represalias, nos cuenta que fue al hospital Manuel Fajardo, que es el que le corresponde, con un problema en el colon. El médico le indicó una colonoscopía que no podían hacerle allí porque los equipos estaban rotos. Fue remitida al Instituto de Gastroenterología, pero allí se negaron a hacerle la prueba.

Después de tanto vagar por muchos hospitales, la señora resolvió con una “amistad” en el mismo instituto donde antes se negaron a pesar de tener los recursos.

Yo mismo, que soy médico, llevé a mi hijo de 8 años a un estomatólogo de mi confianza, pues la atención recibida en el área que nos corresponde no fue satisfactoria. Este dentista, con más recursos que el anterior, y a pesar del miedo a las consecuencias de atender a alguien ajeno a su área, nos resolvió el problema.

Existen muchos ejemplos de la mala atención médica en nuestro país. Así está diseñado el sistema de salud en Cuba, donde el ciudadano no es atendido como merece, sino como, cuando y donde el Gobierno estime.

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