domingo, 19 de octubre de 2014

Construcciones realizadas por prisioneros deben reconstruirse

Puerta de entrada de “El Níquel”, céntrica cafetería estatal. Fotografia del autor.

Por Fernando Donate Ochoa/ Hablemos Press.

HOLGUIN,  19 de Octubre.- El 65 % de la fuerza de trabajo del Ministerio de la Construcción en la provincia Holguín son reclusos, aseguró Reynaldo González, director de Operaciones del Grupo Empresarial del sector.
Esto se debe a la inestabilidad de trabajadores, sobre todo en las labores de albañilería, aspecto en el que influye el tema del salario (20 dólares mensuales), admitió el funcionario.
Añadió que los reclusos, al no poseer los conocimientos necesarios para esta tarea, le dan un terminado deficiente a las obras que, en su mayoría, poco tiempo después de inauguradas son cerradas para corregir los problemas de construcción ocasionando un gasto doble de recursos.
Ese es el caso de El Níquel, cafetería estatal  sometida recientemente a una reparación capital y que acaba de cerrar Salud Pública debido a roturas en las tuberías, el mal estado del baño de los trabajadores y la meseta desconchada, informó González.
Otros males que atentan contra la calidad constructiva son el burocratismo,  la desorganización en las obras, el desvío de materiales y la  incapacidad de administrativos para cumplir gestiones, reconoció Archy Felipe Lam, funcionario del Consejo de la Administración Provincial.
Una víctima de estas trabas, propias del fracasado modelo socialista totalitario cubano, es la Destilería Urbano Noris, inversión de la empresa Azcuba que se encuentra al 29 % después de seis años de iniciada su construcción.

Al respecto Elsy Barocela, directora de Desarrollo e Inversiones de la Empresa Azucarera, dijo que la pésima planificación, errores en los procesos de contratación económica y el déficit de constructores han llevado a que la Destilería, una de las ejecuciones más importante de Holguín en la esfera productiva, se haya ejecutado por pedacitos y sobre la marcha.

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