domingo, 28 de septiembre de 2014

Enviar médicos al extranjero, deja a cubanos al desamparo


Por Dr. Eduardo Herrera/ Hablemos Press.

LA HABANA, 28 de Septiembre.- Con el nuevo envío de personal de Salud cubano a África Occidental, que tiene objetivo ayudar a erradicar la epidemia de Ébola desatada en esa región, quedan al abandono cientos de ciudadanos en la Isla.

Muchos ciudadanos me preguntan —cómo médico que soy— porque el gobierno cubano no emplea esos recursos humanos en nuestro país para erradicar las epidemias de Cólera, Dengue, Chichungunya, entre otras, que han ido en aumento en los últimos 3 años.

“Cómo pretenden lidiar con el control higiénico epidemiológico en otros países, si en el nuestro, deja mucho que desear”, me ha comentado un anciano al ser consultado. 

Otro de los consultados señala: “Roguemos a Dios que una epidemia tan mortal como el Ébola no llegue a nuestro país a través de esos médicos porque con las malas condiciones en que vivimos pereceríamos casi todos”.


El estado higiénico de Cuba se muestra desfavorable ante cualquier ocurrencia de enfermedades infecciosas. Las autoridades hacen muy poco para higienizar la ciudad y educar a los ciudadanos.

La higiene en la Isla cada día es menos tenida en cuenta por las autoridades sanitarias y los ciudadanos, fundamentalmente en el sector de venta de los alimentos a la población.

La falta del control higiénico estatal y privado con el afán de obtener ganancias hacen que se transgredan muchas normas higiénicas. Aunque en el sector estatal se acentúa más la falta de higiene que el privado, en ambos hay dificultades.

Las condiciones de muchos lugares donde se venden alimentos a la población es pésima, la forma de elaborar y manipular los alimentos no cumple con las normas establecidas.

Los productos se transportan en vehículos que no son apropiados, por ejemplo: las carnes y otros alimentos que requieren frio, muchas veces no se trasladan en carros refrigerados. También se utilizan vehículos sin cubiertas.

Pero solamente no esto, sino que los manipuladores no tienen la conciencia necesaria, para cumplir con principios básicos de higiene. En ocasiones caen los alimentos al piso y son recogidos sin el más mínimo escrúpulo y les es vendido a los usuarios quienes desconocen lo sucedido, poniendo en riesgo la salud de las personas.

En días pasados cuando me dirigía a comprar pan, pude observar cómo se cayeron al piso desde uno de los estantes donde se colocan estos, ni si quiera estaban cubiertos. Al llamar la atención de lo sucedido, la dependiente los recogió y colocó en otro de los estantes vacíos, en vez de echarlos a la basura. El hecho ocurrió en la panadería de la calle 18 y Calzada, en el barrio capitalino del Vedado.
Al comentar con otro ciudadano, que se encontraba allí, reconoció que no solo en esa panadería suceden cosas como estas.

En una guarapera (lugar donde venden Jugo de caña de azúcar) le sugerí al dependiente que me cambiara el vaso, el cual tenía una costra oscura en el fondo, el empleado se molestó y me dijo que todos los vasos estaban así porque no tenían cloro para quitarle las manchas, y sin ningún reparo siguió vendiendo el guarapo en los mismos vasos manchados.

Cada día se ponen de manifiesto acciones como estas que van en contra de la salud de las personas. Con tantos recursos humanos en cuanto a salud se refiere, es inexplicable que sucedan sin que se tomen las  medidas pertinentes.


Sin embargo el gobierno cubano pretende enviar personal médico para controlar la epidemia de Ébola en África a conciencia que primero se debe educar y proteger a los de adentro.

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