lunes, 29 de septiembre de 2014

Alza de precios en el recinto Casa Balear

Por Osmel Almaguer/ Hablemos Press.

LA HABANA, 29 de Septiembre.- Los tragos tradicionales cubanos Mojito, Sangría y Cubalibre, han aumentado su valor de 10 a 15 pesos en moneda nacional, en el Bar Casa Balear, ubicado en G, esquina a 23 en el Vedado capitalino.

Los consumidores de este sitio, mayormente jóvenes universitarios, pusieron el “grito en el cielo” al recibir la noticia, ya que se trata de una de las opciones más viables para la socialización y desalienación del proceso académico.

Los nuevos precios no solo les reducen considerablemente la cantidad de tragos a ingerir, sino también la posibilidad de pasar un buen rato en compañía de amigos y colegas.

El Casa Balear fue, hasta el cierre del curso pasado, el sitio con mayor asequibilidad entre los de su tipo en el céntrico barrio, balanceando la calidad de las bebidas y otros servicios, el confort del lugar y los precios. Aun así, estos sitios resultan insuficientes para la juventud ociosa que, noche tras noche, concurre al parque G. para hacer vida nocturna.  

Las quejas y el malestar no solo vienen por el alza de los precios, sino también por la calidad. La justificación de un Mojito mediocre radicaba en los 10 pesos de su costo. Ahora, con la misma propuesta de calidad y el encarecimiento del producto, solo queda a los consumidores el sentimiento de frustración.

Por supuesto que se han pedido explicaciones. Una explicación, quizás por lo menos ayudaría al cliente a conformarse. El argumento al respecto siempre ha sido el mismo: “Es una orden superior”.

Realmente ellos, a pesar de no ser una institución estatal, no pueden evitar copiar el modus operandi diseminado en todos estos años de “Revolución”: dogmatismo y autoritarismo.

Lo cierto es que, hablando en términos económicos, 15 pesos es más de la mitad de un jornal para cualquier trabajador de este país, incluyendo profesionales. Que un hijo salga a tomarse un trago con su novia, y los padres tengan que trabajar toda una semana para costear esta salida parece, más que realidad, argumento para una película de ciencia ficción.

El Casa Balear sigue prestando servicios. Los jóvenes siguen asistiendo. Claro, otro grupo de jóvenes que responde a otra clase social; otro fenómeno también pasado por alto en nuestro país. Para la administración es simple cuestión de oferta y demanda: si ustedes tienen para pagar, yo les cobro.

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