miércoles, 6 de agosto de 2014

Si Cuba no fuera una isla sería difícil controlar éxodo de niños

Por Zahira Castro Casals/ Hablemos Press.

LA HABANA, 6 de Agosto.- Una de las noticias que más ha transcendido en los medios informativos internacionales es la que se refiere al éxodo de miles de niños de los países de América hacia los Estados Unidos a través de la frontera con México, corriendo infinidad de riesgos y exponiendo sus propias vidas.

Según la experiencia vivida en Cuba a lo largo de más de medio siglo de tiranía, podemos asegurar que si nuestro país no fuera una isla, sería imposible controlar este fenómeno, pues la mal llamada “infancia asegurada” se ha derrumbado, como resultado consecuente del  régimen autoritario y decadente que sufrimos los cubanos.

En las vacaciones, los niños no tienen a dónde ir ni donde jugar; además, sus padres, que no ganan el dinero suficiente para cubrir las necesidades del hogar, mucho menos pueden asumir los elevados costos de las ofertas del verano.

Por otra parte, los que residen en municipios como la Habana Vieja, y andan por las calles solitarios, la policía los ahuyenta, y amenazan con multar a sus padres si vuelven a llamarles la atención.

Lo más revelador –por lo triste y lamentable del hecho- del verano para los más pequeños, es verlos caminar por las aceras o las calles de los barrios, tocando las puertas de casa en casa, vendiendo aguacates maduros a cinco pesos nacionales (al cambio 30 centavos dólar) o distribuyendo refresco gaseado (elaborado clandestinamente) a los puntos de ventas.

Es cierto que no todos los niños tienen que sufrir las carencias económicas de sus padres. Muchas familias ven aliviadas sus miserias, gracias a la ayuda que reciben del exterior –sobre todo de los Estados Unidos-, pero estos sectores más beneficiados no son la regla, sino la excepción, y si algo confirma es la incapacidad del socialismo para generar soluciones y alternativas de desarrollo que mejoren el nivel de vida de la población, sobre todo de los niños.   

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