miércoles, 13 de agosto de 2014

La historia de la planilla en Cuba



Por Roberto Fernández/ Hablemos Press.


SANTIAGO DE CUBA, 13 de Agosto.- Ingentes averiguaciones no han sido
suficientes para determinar el origen en Cuba de ese instrumento tan
importante para la burocracia --a veces idiotizante-- conocido como la
planilla.

Ubiquémosle en algún momento posterior a la introducción de la
imprenta en nuestro país, allá por el siglo xviii, cuando ya
seguramente nuestros colonizadores utilizaban funcionarios para las
distintas gestiones legales, en aquella sociedad que distaba mucho de
la de hoy.

Lo cierto es que a esta hojilla no podemos negarle su utilidad, sobre
todo cuando se trata de saber los datos de un cristiano o hereje, sea
o no su confesión religiosa o política.

Como es de suponer, en el período republicano burgués, ya se llenaban
planillas o modelos en los Registros Civiles, escuelas y otras
instituciones del Estado. Pero es a partir de 1959, con el período
republicano socialista, que las planillas alcanzan un realce tan
grande, que llegan a hacerse indispensables para cualquier gestión,
sea o no de vida o muerte.

Las planillas suponen la existencia de un verdadero ejército de
oficinistas, jefes de departamentos, directores, administradores,
encargados, jefes de despacho, presidentes, vicepresidentes, ad
infinitum, por lo que no es difícil imaginar que el surgimiento del
burocratismo está relacionado  al "planillismo", con sus efectos
colaterales: orientaciones, regulaciones, mirar siempre hacia arriba,
olvidarse de los de abajo, etc.

En un principio, entre los encargados de llenar y reproducir
planillas, era sumamente valorado el mimeógrafo, antecedente por línea
directa de la impresora computarizada. Donde había uno de aquellos
artilugios todo olía a grasa, gasolina y kerosene. La tinta embarraba
las paredes, el techo y el suelo.

Las planillas han sobrevivido muchas etapas; las crisis, los libros de
teoría marxista-leninista, el Período Especial, los ciclones, las
plagas naturales o artificiales. Han pasado décadas con inventos y
rectificaciones, y ellas siguen ahí, midiéndolo todo, mientras las
oficinas de Estadísticas proliferan como hongos y los funcionarios
quieren infructuosamente controlar más, orientar más, hasta límites
inauditos.

Un escaque común en todos los formatos de planillas impresos en Cuba,
nos pregunta nuestra: "Integración Revolucionaria". Claro, en esos
casos la mejor opción es poner una cruz en cada opción, corresponde a
las distintas organizaciones a través de las cuales el pueblo es
controlado: CDR, FMC, UJC, etc.

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