jueves, 26 de junio de 2014

Estrella del beisbol abandona Cuba

Por Mario Hechavarría Driggs/ Hablemos Press.
LA HABANA, 26 de Junio.– Yasmani Tomás Bacallao, toletero del equipo Industriales y miembro de los más recientes equipos nacionales, abandonó el país ilegalmente con el objetivo de probar suerte en el beisbol de las Grandes Ligas norteamericanas.
Esta vez, el periódico Granma, órgano del Partido Comunista de Cuba, se hizo eco del hecho, aunque solo de soslayo, en la parte final de un reporte sobre el próximo tope contra un equipo universitario norteamericano.
El artículo cita las palabras de Higinio Vélez, comisionado Nacional de Beisbol: “Se conoció de la salida del país, mediante el inescrupuloso tráfico de personas, del que fue jugador del equipo Industriales, Yasmani Tomás”.  
A pesar de la sequía de palabras en torno al suceso, no faltaron adjetivos insultantes.
Sin embargo, no se comentan las actuaciones destacadas de los peloteros cubanos en tierras norteamericanas, donde ahora mismo la sensación es otro cuarto bate natural, llamado José Abreu. En La Habana, la gente comenta cada nuevo jonrón del extraordinario atleta cienfueguero.
El colmo de los medios de difusión nacionales es pasar semanalmente en la televisión un juego de ligas mayores, escogiéndolo con la previa condición de no contar con jugadores cubanos en los conjuntos contendientes. ¿Es esta una actitud escrupulosa?
Mientras, cada día subrayan los resultados de unos pocos peloteros que se desempeñan fuera del país, bajo contratos firmados con la entidad estatal Cubadeportes. El detalle es que tales deportistas deben jugar en Cuba durante más de una década, cobrando un salario equivalente a 50 dólares al mes para, finalmente, como premio a su “fidelidad”, alcanzar un salario decente en el exterior.
Son muchos los que optan y muy pocos las opciones de obtener dicho “premio”. Inclusive, están sujetos a detestables sorpresas, como le sucedió recientemente al bayamés Alfredo Despaigne, quien regresó forzosamente al país desde México, al descubrirse que jugaba con pasaporte falso, conseguido en una transacción también falsa.
Es penoso, porque Despaigne valdría millones en Grandes Ligas, mientras el pago del régimen por su apoyo fueron unos pocos miles.
Yasmani Tomás consideró positivo el riesgo de tomar una embarcación y marcharse del país, rumbo a otras tierras donde sus cualidades sean mejor valoradas. El éxodo de atletas cubanos, especialmente de los muy cotizados peloteros, se hace indetenible.

VIDEOS