miércoles, 11 de junio de 2014

Carta al Director del Centro de Información Hablemos Press

Río Cauto, Granma, Junio de 2014

Señor Roberto de Jesús:

Mi nombre es Norvis Castro Alarcón (alias Pacolmo). La triste y dolorosa situación en la que me encuentro, me ha dado la fuerza para escribirle, con la esperanza de que usted haga saber al mundo sobre las injusticias que se han cometido conmigo.

Han violado todos mis derechos legales, civiles, humanos y constitucionales. Me trataron como un monstruo sin corazón en el juicio que me realizaron, y luego también como prisionero.

Estoy dispuesto a demostrar que en este país se siguen cometiendo graves errores. Lo hago no solo por mí, sino también por el pueblo y por todos los que aman la paz, la justicia y la libertad.

El día 12 de septiembre de 2013, me encontraba vendiendo por cuenta propia en las fiestas carnavalescas del municipio. Acabé de cumplir mi labor aproximadamente a las 7:00pm, y me fui para la casa. Luego regresé a las 11:00pm, acompañado de mi esposa y su hija, menor de tres años de edad. 

Mi esposa y yo compartimos con la familia de ella, y luego de dos horas, nos trasladamos a otra área de la fiesta y nos encontramos con mi familia y vecinos.  Allí compartimos varias horas también y después regresamos al lugar inicial donde se encontraba la familia de mi novia y mi quiosco.

A eso de las cinco de la madrugada, nos fuimos a casa. Mi esposa y yo compartimos. Me quedé en la cama hasta la 6 y pico. Luego regresé al quiosco para cuidarlo. 

Siendo las 9 de la mañana se formó una bronca alrededor del quiosco y yo, tratando de defender mi negocio, infligí lesiones a una persona.

La policía me detuvo, y estuve tres días en un calabozo. Luego me dieron fianza y salí.

Días después me detienen nuevamente bajo la acusación de un robo con violencia, supuestamente cometido por mí el 12 de septiembre en horas de la noche.

Las víctimas describieron a alguien con mis características físicas y sus familias decidieron acusarme.

Cuando analizamos el escrito sentencial, pudimos darnos cuenta de que no figura la hora en que la agresor atacó. Además, una de las víctimas se expresa contradictoriamente diciendo que el atacante se presentó bajo mi apodo (Pacolmo) y que vestía una ropa determinada, y es que nadie que vaya a cometer un delito se identifica de esa manera.

Pero la otra víctima dice lo contrario, que nunca pudo verle la cara al atacante porque este se ocultaba. Aquí vemos que el atacante se ocultaba y no puede identificarse tan fácil como dice la primera víctima.  

Tampoco coincide la descripción de ambas víctimas, y no es una causa certera sancionar a una persona por descripciones. Más si el familiar que asegura que soy el agresor no estuvo en el lugar de los hechos ni en el juicio.

Los instructores Yalaidi Corona, Yacer Vásquez y Ángel Rondón, declaran que “no se le ocuparon al acusado nada de las pertenencias de las víctimas. No  hay pruebas de olor, no hay huellas”. 

Los jueces que decidieron en mi contra se nombran Aidé María Aponte Tornes, Leticia Sotomayor Paneque, Idania  Fajardo Cervantes, Marlene Cordelé Rodríguez y Víctor Espinosa Rodríguez.

Como bien dice un viejo refrán, conocido por todos: “Cuando el que nos juzga es un fiscal, hay que salir a buscar al diablo para que nos defienda”.

Están sancionando a personas inocentes sin prueba, simplemente por lo que preceptúa el artículo 55.1. La reincidencia y la multi–reincidencia basta para que los tribunales sancionen a un inocente, como lo hicieron conmigo.
No confío en el ideal de justicia, ni en el profesionalismo de los tribunales. No se puede hablar de que Cuba sea modelo de justicia en el ámbito nacional e internacional.

La justicia existe, pero en este país hay pocos que la practican.

Necesito que usted me apoye y apoye a mi mamá en todo para llevar adelante esta lucha que es por una causa justa, y que vale la pena morir, llegar hasta el fin del mundo. Yo, desde este momento, estoy en huelga de hambre y he tomado la decisión de vencer o morir, y que el mundo conozcan las injusticias que se cometen en este país.   

Norvis Castro Alarcón,  alias Pacolmo

PD: Aquí le dejo mis datos, por si fueran necesarios. Nombre: Noreivis Castro Alarcón, hijo de Lorenzo Castro y Juana Alarcón. Edad: 55 años. Estado civil: soltero. Carnet de identidad número: 7902262261. Con la dirección: calle Fernando de Dios, No. 22, reparto Trinidad, municipio Río Cauto, en Granma.

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