viernes, 23 de mayo de 2014

Prisionero denuncia corrupción de militares en una cárcel de La Habana

Establecimiento Penitenciario 1580. Foto: Archivo de Hablemos Press.

Por Zahira Castro Casal / Hablemos Press.
LA HABANA, 23 de Mayo.- Aníbal Mosquera Mora, recluido en la prisión 1580 del municipio San Miguel del Padrón, en La Habana, fue testigo de un robo de alimentos realizado por funcionarios de ese centro penitenciario, en el mes de abril. Debido a la denuncia, fue revocado a un régimen de mayor severidad.   
Mosquera explica a esta reportera -vía telefónica- cómo sucedieron los hechos: “Los guardias, en presencia mía, se llevaron 43 cajas de pollos, de 20 kilogramos cada una, correspondientes a la alimentación de los presos. Lo informé al  Teniente Coronel Tolado, jefe de la contrainteligencia, esperando que él se lo hiciera llegar al jefe de la prisión, el Teniente Coronel Reinaldo, pero no hicieron nada. Reinaldo mandó entonces al oficial Aranda a que me levantara una causa por difamación para así revocarme y privarme de mis beneficios. Esto fue en venganza  por haber denunciado a los guardias, que se robaron el pollo y varios alimentos más”.     
Según Mosquera, “de todos los robos que ocurren en la prisión, las consecuencias las pagan los reclusos”.
“Por el robo de alimentos es que la comida queda mal elaborada, porque es poco el suministro. La mayoría de las veces también se les da a los cocineros los alimentos en mal estado; el pescado podrido, el picadillo fermentado y los granos son muy pocos”, considera.
Los familiares de Mosquera se quejaron por la medida arbitraria que las autoridades del penal le impusieron, y el jefe de logística, el mayor Roberto, dijo que el recluso fue revocado a régimen severo por considerar su denuncia como una indisciplina grave.     
El prisionero señala que “los militares tratan de silenciar a toda costa la problemática del sistema penitenciario, corrupto hasta los mismos mameyes, encerrándonos en celdas de castigo o levantándonos falsas acusaciones”.
Indica que “una cosa es que a un prisionero se le lean los derechos que tiene y otra muy distinta es que los militares cumplan con los deberes”.
“Si a usted le dicen que tiene derecho a denunciar a las autoridades corruptas y luego lo acusan por difamación, teniendo pruebas, entonces están violando todos los derechos y deberes”, explica.
También comenta “nosotros los presos nos robamos un poquito de arroz o caldo aquí para saciar el hambre, pero los militares roban por cantidades y eso es de conocimiento de toda la jefatura de la prisión pues ellos en su totalidad lo hacen”.
Prisioneros han denunciado durante años, desde otras cárceles del país, la misma situación de robo de alimentos por parte de militares.

Organizaciones independientes afirman que en la isla hay actualmente más de 300 centros penitenciarios y más de 70 mil ciudadanos recluidos.

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