miércoles, 28 de mayo de 2014

La homosexualidad y la prensa nacional


Por Mario Hechavarria Driggs/ Hablemos Press.
LA HABANA, 28 de Mayo.- Ciudadanos de la capital se quejan contantemente de que no pueden sentarse en el malecón habanero en horas de la noche, debido a la represión de la Policía Nacional contra los homosexuales y prostitutas.
Según alegan, la Policía considera ofensivo el comportamiento de estos grupos que invaden el litoral y realizan —como cualquier persona— juegos amorosos en público.
Mientras tanto, Mariela Castro Espín se pasea por el mundo, sobre todo por los Estados Unidos, liderando una campaña a todo tren para mostrar un nuevo rostro tolerante del gobierno, es decir, una postura que demuestra su supuesta “democracia”. Sin embargo, dentro del país, los ánimos con relación a este tema están cada vez más caldeados.
No se trata de la natural aceptación a las preferencias sexuales de las personas, porque tal actitud es habitual entre los cubanos, el asunto radica en la superficialidad con que oficialmente se asume este problema, presentado hasta la saciedad en la TV o el Cine, rayando en una moda referencial para la juventud.
Cuba está viviendo un momento de cambio, pero lo peor es que el rumbo se desconoce. Sobre todo si tenemos en cuenta la costumbre improvisadora  de nuestras autoridades, reforzada por postura de no discutir abiertamente sus decisiones.
En medio de tal barahúnda, se inserta la campaña pro LGBTI (siglas que designan colectivamente a lesbianas, los gays, los bisexuales y las personas transgénero), con todo el apoyo estatal, a mi entender, un acto tan demagógico como oportunista.
Especialmente la TV cubana y el Cine, muy influyentes entre nosotros, recrean escenas eróticas homosexuales, sus hábitos, forma de expresarse al hablar, caminar o vestirse, presentándolos como algo atrayente, novedoso, sugerente, finalmente imitable.
¿Intensión? Impactar al público. De cualquier manera, terminan en la superficialidad, aprovechando lo censurado durante décadas, nuevo jalón rumbo al éxito entre otras tantas censuras aún vigentes.

Se aprecia mucho oportunismo político en el tratamiento del tema LGBTI, comenzando por su líder impuesta, la enlatada Made in PCC, Mariela Castro Espín. Tal parece que finalmente alcanzamos la democracia si se dice que los homosexuales pueden exhibirse libremente por las calles de nuestras ciudades, aunque en realidad no se cumpla.

VIDEOS