martes, 11 de febrero de 2014

Explotan a prisioneros cubanos en la producción de carbón vegetal

Por Arián Guerra Pérez/ Hablemos Press.

PINAR DEL RÍO, 11 de Enero.- Las autoridades carcelarias del campamento de Trabajo Forzado Setén 25, situado en el poblado Sandino de la provincia Pinar del Río, le suspendieron el estímulo familiar a más de 160 prisioneros por no cumplir la norma mensual de producción de carbón vegetal. 

El mayor Euclides, jefe del campamento productor de carbón, no dio la autorización del estímulo familiar a los penados por no concluir en 25 días los 1000 kilogramos de carbón por cada reo, informaron varios de los afectados.

El prisionero político David Piloto Barceló, informó a Hablemos Press -vía telefónica- que en esta prisión, a donde fue recientemente transferido, ocurren una serie de violaciones de los derechos del reo.

“Las autoridades rara vez dan implementos de trabajo, y cuando les parece les interrumpen la labor a los reos por cualquier tema político, luego los amenazan que de no cosechar los 1000 kilos de carbón en tiempo y forma se les suspende el pase”, aseguró Barceló.

A principios de Enero una delegación militar de Cárceles y Prisiones, encabezada por el general Marcos, jefe a nivel nacional de este organismo, visitaron el Setén 25; informaron a los prisioneros “que debían cumplir la norma establecida de lo contrario no recibirían los beneficios”, dijo uno de los penados.

El estímulo familiar es una facultad que las autoridades penitenciarias   permiten darle al reo para que este visite a su familia en el hogar por tres días luego de haber trabajado 25.

El campamento de Trabajo Forzado Setén 25 tiene una capacidad de 411 reos; de ellos, 162 no tiene implementos de trabajo. Este centro penitenciario tampoco cuenta con las condiciones mínimas para  la reclusión de los penados, aseguran internos.

Según Rolando Jiménez, otro de los reclusos, “once de estos presos se encuentran en las celdas de castigo por no haber  cumplido con el plan acordado por los oficiales”.

“Han producido 998 kilos del producto y por esto son castigados retirándoles los beneficios”, aseguró Jiménez.

Afirmó que “cada saco pesa unas 35,5 libras y  cada recluso tiene que producir 28 sacos de carbón en 25 días para poderse ganar el estímulo”. 

En otra parte de su testimonio, Barceló explicó que “el Mayor Euclides, le exige a los presos que utilicen su dinero o el de su familia para comprarse utensilios de trabajo como hachas y machetes para que desarrollen bien su jornada laboral”.

Las autoridades carcelarias pagan a los reos 9 pesos moneda nacional por un saco de carbón vegetal. Indemnizándoles 252 pesos mensuales, unos 11 dólares. Mientras que el régimen exporta el carbón, mayormente elaborado de la planta del marabú, y lo vende a 400 dólares la tonelada.

El abogado René López Benítez, del Centro de Referencia Jurídica, declaró al ser consultado que “los métodos de trabajo en la penitenciaría deberán semejarse lo más posible a los que se aplican a un trabajo similar fuera del establecimiento, a fin de preparar a los reclusos para las condiciones normales del trabajo libre”.   

VIDEOS