viernes, 3 de enero de 2014

Sentido de vida o modo de vida

Por Pablo Morales Marchán/ Hablemos Press.

LA HABANA, 3 de Enero.- En los últimos tiempos, el discurso oficial en Cuba reitera constantemente la necesidad de destrabar las fuerzas productivas en la isla, condición sin la cual no es posible elevar los resultados económicos.

Dicho de esta manera pareciera una verdad de Perogrullo; sin embargo, del dicho al hecho va un gran trecho. Ellos nunca aprendieron nada de administración de la economía, ni de  los estándares que rigen el comercio a nivel mundial.

Su maquinaria burocrática ha sido por naturaleza  entorpecedora  de las fuerzas productivas. Una mala planificación, la falta de previsión, y como colofón un falso sentido de pertenencia  de muchos funcionarios al frente de las empresas estatales, ha sido el gran lastre que ha sumido en una total bancarrota a la economía de la isla.

Son malos administradores de los recursos materiales y de los recursos humanos. Ha primado el interés político por encima  del desarrollo de la nación, y  los pocos recursos que se  han generado se dedicaron a políticas fallidas en lo nacional y a campañas mediáticas y de guerras ajenas en el plano internacional.

Lo peor de todo es que no lo reconocen y abogan por reconvertir a militares en tecnócratas, y a políticos de su nefasta ideología, en asesores de economía, reforzando su permanencia en el poder con la quimera de que ahora sí van a lograr el bienestar y el desarrollo del pueblo cubano.

Están apostando por el capitalismo de Estado, de una manera cínica. Han permitido la pequeña iniciativa privada para absorber el excedente laboral  producto del reordenamiento interno, pero lo único que han logrado es convertir la iniciativa privada en una legalización del mercado negro que existía anteriormente, sin dar garantías ni proteger su crecimiento dentro del marco legal a estos nuevos emprendedores.

Son como una nueva versión del perro del hortelano: sí comen, pero  no dejan comer a los demás. No les interesa verdaderamente el desarrollo; su politiquería ha sido, es y será el continuismo en el poder como modo de vida y no como sentido de vida, en función de las necesidades crecientes del ciudadano.

2 comentarios:

Pedro Benitez dijo...

Si, permiten la pequeña iniciativa privada para absorber el excedente laboral, pero al no establecer un mercado mayorista la iniciativa privada tiene que acudir a la ilegalidad de una manera u otra, creando la base para un chantaje de parte del gobierno que bien puede suprimir los negocios privados mediante inspectores y otras herramientas. La iniciativa privada queda indefensa. Culpable por comprar materia prima robada de los almacenes del estado, culpable si no paga los impuestos y culpable porque la harina del pan del pueblo aparece en la pizza. Sin un mercado mayorista la iniciativa privada siempre estará en cuerda floja y vulnerable a la manipulación de la dictadura. Bajo estas condiciones es limitada la cantidad de personas que pueden ingresar a la iniciativa privada.

Cesar Fernandez D dijo...
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