viernes, 1 de noviembre de 2013

Planes y promesas que no se cumplen

Por Jorge Alberto Liriano Linares/ Hablemos Press.

LA HABANA, 31 de Octubre.- Entre las muchas promesas que el gobierno les ha hecho a los cubanos, durante más de cinco décadas en el poder, está la relacionada con la abundante producción de leche.

Según el entonces gobernante Fidel castro, Cuba produciría más leche y queso que Holanda; sin embargo, la realidad fue y continúa siendo muy inferior a las expectativas que garantizaba la promesa.

Después de tantos años, los pobres en la isla -que son la mayoría- no pueden adquirir un pedazo de queso, que se oferta exclusivamente en moneda convertible en las Tiendas Recaudadoras de Divisas (TRD); la leche continúa normada por la libreta de racionamiento hasta los siete años de edad y para algunos casos de enfermedad.

Para el resto de la población, que no tiene asignación, resolver ese lácteo es una meta diaria extremadamente difícil, y cuando se encuentra es a precios muy altos, entre 70.00 y 120.00 pesos (Moneda Nacional) la bolsa.

Muchos son los niños que van a la escuela en la mañana sin poder consumir el tan deseado vaso de leche.

Campesinos octogenarios recuerdan que antes del año 1959 la leche en Cuba no era un problema, y hasta los más pobres podían adquirirla.

María Luisa Quintanilla, vecina del municipio Cotorro, La Habana, recuerda que aún en los años 70, del pasado siglo, se podía adquirir el litro de leche a un costo de 1.00 peso MN,  así como el yogur, la mantequilla y otros derivados, “pero todo eso se acabó con el derrumbe de la Unión Soviética y la caída del campo socialista”.

El gobierno de Raúl castro ha retomado el tema de la leche, y en sus planes aspira a que todos los cubanos puedan adquirirla cuando lo deseen.

Para ello, se ha organizado una nueva estructura que contempla un director nacional de la leche, que se encuentra al frente del ambicioso programa desde el año 2007; sin embargo, este plan y la promesa todavía se mantienen en estudio. Se trata de la comercialización directa del productor con los mercados.

Cuba se convirtió en el país de los experimentos; tal es así que llevamos 54 años de planes y promesas sin ver los resultados, como no sean los que aseguran que cada día hay menos de todo y más pobreza. 

VIDEOS