lunes, 18 de noviembre de 2013

¿De quiénes son tus hijos?

Por Pablo Morales Marchán/ Hablemos Press.

LA HABANA, 18 de Noviembre.- La educación comienza en la cuna y no termina sino en la tumba, dijo nuestro apóstol y héroe nacional José Martí. Todo en la vida es un eterno aprendizaje y nadie tiene todas las respuestas, aunque existen algunos que ni siquiera se preguntan el porqué de las cosas.

Hay quienes tienen claro sus responsabilidades y otros no son conscientes de ellas, por abulia o ignorancia premeditada.

La primera y la más importante es la responsabilidad con uno mismo. Todo lo que emane de tus actos tiene repercusión en tu vida y en la de los demás.

Los hijos son parte inseparable de quienes los traen a un mundo al que ellos no pidieron venir. Los cuidados que ellos demandan son obligados, no por ley, sino por el instinto natural de cuidar de tu prole.

Su educación integral depende de ti, de tu ejemplo; de que entiendas que en la medida de que lo hagas partícipe de las decisiones en su vida, lo capacitarás para ser responsable y respetuoso, pues está interactuando con sus padres, familiares, amigos y la sociedad en sentido general, y eso refuerza el sentido de pertenencia a su entorno.

Entender todo esto, y aplicarlo en la vida real, no depende del dinero que tengas, ni el nivel de estudios que poseas; ni mucho menos la imposición por la fuerza, porque sería nefasto para su crecimiento espiritual, lo harías miserable y crearías el caldo de cultivo ideal para potenciar un soldado del mal.

No dejes que utilicen a tus hijos para las malas causas; nada les dará mayor poder que la moral y el respeto a las diferencias, el sentimiento humano de ver a sus semejantes y amarlos como a sí mismo; sólo así evitarás que sean utilizados por apóstatas que tuvieron una infeliz niñez y se convirtieron en hombres rotos, jugando a sustituir a Dios.

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