sábado, 5 de octubre de 2013

Un sueño convertido en pesadilla

Por Jorge Alberto Liriano Linares/ Hablemos Press.

LA HABANA,  4 de octubre.- Aunque los defensores del socialismo se nieguen a reconocerlo y promuevan lo contrario;  cuando el Estado pone sus manos en la actividad económica la gestión se empobrece, estanca o arruina y  por supuesto  cuando la economía  no funciona, la política no tiene nada que distribuir y termina distribuyendo pobreza. 

En Cuba  durante más de cinco décadas se ha  venido transitando por estos retorcidos caminos, productos a regir un  modelo económico de forma vertical y centralizada.

A partir del año 2011 el Estado cubano ha tratado de marcar un viraje en la dinámica social imperante introduciendo una nueva política económica que dio apertura a lo que llaman el trabajo por cuenta propia; permitiéndole a los cubanos puedan tener acceso a sus  propios negocios, incluso por medio de pequeñas empresas….

La  nueva política pre diseñada entre otras cosas; permitió absorber a los nuevos  desempleados  excedentes de las nominas estatales, en el precario y naciente sector privado.

Este objetivo constituye sin lugar a  dudas una tarea casi imposible  dada la falta de inversión y liquidez, la deuda exterior, la dualidad monetaria y la falta de infraestructura, que nos plantean un escenario  de gran  complejidad.

Como es lógico; la creación de nuevas empresas demandó  un marco legal, así como una política tributaria  efectiva pero…. ¿Cómo lograr un sistema  de impuestos  que no desestimule el mercado, y que por otra parte nos permita mejorar una ya dañada infraestructura  de beneficios  sociales.

La Ley 113 del Sistema Tributario que entró en vigor en este año arroja un sin número de cuestionamientos, incomprensiones y dudas  entre la población  incorporada al trabajo  por cuenta propia, al punto  de generar  el criterio  que el sueño se convirtió en pesadilla….

Con relación al impuesto sobre los ingresos personales, la ciudadana Maritza Pérez Silva,  quien posee una licencia que la ampara como arrendatario de vivienda en moneda nacional argumentó.

“Los programas  de estimulo al trabajo por cuenta propia, la carga de impuestos excesivos, la ausencia de un mercado  mayorista  y la falta de legislaciones clara y trasparentes  que permitan un crecimiento de estas nuevas empresas,  así  como los derechos de propiedad  que estas deberían traer paralelamente; están frenando y desestimulando la iniciativa privada”.

Según  datos oficiales emitidos  por los organismos tributarios; en Cuba  se paga el 50 % del ingreso a partir  de los 2000.00 dos mil dólares  al año; definitivamente  un impuesto súper astronómicos que hoy ya es una enorme  pesadilla  para el contribuyente  y para el pueblo otro desvergonzado  atraco explotador del régimen; el sueño se convirtió  en pesadilla y como dice el viejo refrán “La mona  aunque se vista de seda mona se queda”.

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