sábado, 12 de octubre de 2013

¿Nunca volverá a Cuba la amnistía para los presos políticos?

Fortuni junto a Sabatela. Foto: Archivo de Hablemos Press.
Por Rodolfo Noa Ortega/ Hablemos Press. 

LA HABANA, 12 de Octubre.-  El activista anticastrista Armando Sosa Fortuni cumple una condena de 30 años de privación de libertad, le faltan 11 años para expirar su sanción, pero tiene 71 de edad y está muy enfermo.

Sosa, invidente, hipertenso y diabético fue acusado de supuesto terrorismo por entrar ilegalmente al país en 1994 con la intención de formar un movimiento anticomunista y alzarse en las lomas del Escambray, zona central del archipiélago cubano.

Al frente de la expedición venía Sosa con los grados de Capitán, en un grupo de 7 que fueron liberados con prontitud al colaborar con el ejército castrista.

El gobierno cubano le ha negado la visa de entrada a la hija de Sosa, quien ha tratado de entrar en Cuba legalmente, con el fin de visitarlo, pero este prisionero cubano no tiene los privilegios de los 5 espías, ni el apoyo de su pueblo, ni propaganda internacional que lo apoye; sólo el odio y la venganza de una dictadura.

Año y medio en espera del juicio, en la prisión La Pendiente, en Villa Clara; después del juicio fue trasladado a las prisiones de Camagüey, Kilo 7, Kilo 8 y actualmente se encuentra en Kilo 9, en la galera 18, donde permanecen confinados los mayores de 60 años.

A Sosa lo atiende la opositora Diana Melinda Pérez Carménate, del Partido Cuba Independiente y Democrática, siendo ésta su segunda condena. En la primera cumplió 17 años de privación de libertad.

Armando Sosa Fortuni, lleva 19 años tras las rejas, por un delito mucho menos grave que el que cometió Fidel Castro cuando asaltó dos cuarteles militares, ocasionando decenas de muertes; la diferencia es que el dictador disfrutó de todos los privilegios, incluso el de cocinar sus propios alimentos y leer lo que quisiera.

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