domingo, 15 de septiembre de 2013

Las calles son del pueblo, aseguran dos líderes opositores

Por Jorge Alberto Liriano Linares/ Hablemos Press.
                                                      
LA HABANA, 14 de septiembre.- Se fue el mes de agosto y considero digno resaltar la ola de protestas que tuvieron lugar a todo lo largo y ancho de la isla, con la participación de cientos de cubanos que se sumaron a los actos civilistas para ratificar su apoyo incondicional a la campaña “Yo sí reclamo el cambio verdadero”.

Lo cierto es que las protestas en Cuba se vuelven más sistemáticas; incluso, con la modesta participación del pueblo que va perdiendo el miedo.  Es por ello que el poder, temeroso de que se produzca una crisis general, no se la piensa dos veces para auxiliarse del único método que conoce: La represión brutal.

Por eso, cada legítima demanda es catalogada como un acto vandálico; con lo cual la policía política justifica que campeen los palos y los arbitrarios arrestos masivos.
                               
Como es lógico, durante años los medios oficialistas -y otros medios internacionales que viven bajo la sombra de la dictadura- se han dedicado a silenciar el descontento popular y la insatisfacción del pueblo con el sistema.

Cabe preguntarse entonces: ¿A qué se debe el incremento de las protestas en los últimos tiempos?
                                                             
La líder del Partido Pro-Derechos Humanos en Cuba, Sara Martha Fonseca Quevedo, dijo al respecto que “cuando un pueblo siente que la economía y el gobierno están a su favor; tienen pocas razones para protestar; en cambio, cuando perciben que el sistema está corrupto y favorece a una minoría, es lógico que sólo piensen en rebelarse”.

“El movimiento opositor cubano, es pacífico; nuestra principal arma, ante las injusticias, el atropello, la corrupción, la opresión y el oprobio de la tiranía es protestar y enfrentar los actos de violencia del régimen”, dijo.

Aseguró que “resulta imposible vivir de brazos cruzados permitiendo los abusos de poder, la discriminación y la desigualdad social por todas partes; el pueblo está consciente y lo sufre. Las nuevas reformas de la dictadura no solucionan los problemas, es por eso que estamos tomando las calles para exigir el cambio verdadero. No más dictadura; no más totalitarismo”.
                                                         
“Los cubanos también tenemos el derecho a exigir libertades políticas y sociales. Las protestas van a continuar; el pueblo humilde no quiere a los Castro en el poder, y por eso se están sumando a las protestas contra una minoría que se empeña en seguir robándonos la libertad.

No se puede hablar de cambios mientras persistan la hipocresía, el cinismo y el doble rasero del régimen y su camarilla de malversadores y asesinos”.

“Las calles son del pueblo y continuarán las protestas exigiendo un cambio real”, concluyó la digna y consagrada luchadora.

Mientras un nutrido grupo de activistas, miembros del movimiento opositor que encabeza, comenzó a vitorear consignas reclamando libertad y democracia para el pueblo cubano.

Abordamos al incansable y abnegado líder opositor Rodolfo Ramírez Cardoso, quien argumentó: “Hoy, más que nunca, el pueblo cubano está consciente del fracaso económico, político y social del sistema Castro-comunista; las reformas de Raúl Castro no son más que las patadas de un ahogado que sigue empeñado en nadar hacia la orilla equivocada; la historia demuestra que el régimen transitó medio siglo de fracaso en fracaso, ya nadie cree en las promesas; el pueblo, y principalmente los jóvenes, está sediento de justicia y democracia”.                                                              

“¿Qué nos queda entonces? Pues seguir tomando las calles, único método posible para demostrarle al mundo que los cubanos también estamos luchando; ofreciendo nuestras vidas por la libertad y la democracia”.

“El descontento de la población va en aumento; la protesta es nuestra principal arma, y resulta imposible dar tregua o enarbolar banderas blancas ante la opresión. Apoyamos incondicionalmente la campaña Yo sí reclamo el cambio”, señaló Ramírez.                                                                                                

Todo parece indicar que las protestas en Cuba continuarán en ascenso; porque las calles son del pueblo, y el pueblo seguirá abogando por un cambio, un cambio de gobernantes, un cambio verdadero donde impere la libertad, la justicia, los derechos humanos y la democracia. 

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