jueves, 18 de julio de 2013

Encuestas sobre las epidemias perjudican servicios médicos a la población

Por Jaime Leygonier/ Hablemos Press.

La Habana, 18 de Julio.- Una de las medidas dispuestas por el Ministerio de Salud Pública para detectar a enfermos de dengue, cólera y paludismo es el envío de sus médicos y técnicos de puerta en puerta encuestando si alguien tiene fiebre o diarreas, y esta práctica perjudica los servicios médicos, según pacientes.

Esta medida, en un sistema de servicios de salud  colapsado  por la falta de personal, significa policlínicos y consultorios  vacíos de médicos, técnicos  y empleados, enviados a encuestar.

Pacientes que acuden a consulta el día en que fueron citados son informados de que el doctor o el fisioterapeuta: "Está para la calle, haciendo "pesquisaje". "¿Y mi turno? ¿Cuándo debo volver?" "Ah, no sé, tendrá que verlo otro día."

Los turnos para especialidades son escasos, muy distanciados en el tiempo, con frecuencia demoran meses, perderlos por cualquier causa es un trastorno para el paciente, y para el trabajo del especialista que se ve entonces aún más sobrecargado de público que cotidianamente.

También perjudica la ya decaída enseñanza de la medicina pues las autoridades sanitarias envían al "pesquisaje" a los estudiantes, quienes, en la calle y haciendo papeleo, pierden clases.

Y la disciplina -también decaída- de galenos y enfermeras, agobiados de trabajo desde el envío al extranjero de grandes contingentes médicos, y que usando como pretexto: "Estoy de "pesquisaje" se ausentan de sus deberes para ocuparse de sus asuntos.

Un anciano que acudió a turno en el Policlínico "14 de junio", en el habanero barrio de Luyanó, declara: "Conseguir turnos no es fácil, asistir requiere trabajo y dinero, es costoso conseguir un automóvil que lo lleve a uno, llegué al turno de fisioterapia y no había nadie,! ni los dentistas!, todos para la calle en el "pesquisaje"; y al médico uno no va por gusto sino por necesidad. También en el "14 de junio" están remisos a atender en la casa a impedidos físicos que requieren ese tratamiento, dicen que no tienen quien mandar, como le ocurre a Jorge Ortega, vecino de la calle Villanueva, fracturado de cadera al que no le dieron rehabilitación. Es bobería vaciar el policlínico para que salgan  por ahí preguntándole a la gente si tiene fiebre, a veces toman la temperatura y como no tienen alcohol le ponen el mismo termómetro a todo el mundo en la axila y lo secan luego con un algodoncito, es sustituir el trabajo verdadero por el fingido para que un burócrata  informe que trabajaron intensamente encuestando a tantos miles de personas. Si les preocupan las epidemias que regresen a los médicos del extranjero, !que nos dejaron sin médicos y ahora los tienen de encuestadores!"

VIDEOS