domingo, 7 de julio de 2013

El problema de la leche en Cuba

Por Moisés Leonardo Rodríguez/ Hablemos Press.

Artemisa, 7 de  Julio.-  Los tiempos en que los litros de leche de vaca fresca eran colocados en las puertas de las casas sin que nadie los robara, y a un costo de 20 centavos, ya son solo recuerdos de los más viejos y la realidad es que solo los niños hasta los siete años y algunos enfermos por concepto de dieta médica, reciben un poco del alimento líquido de mala calidad y a deshoras en muchos casos.

Muchos consumidores deben llevar los depósitos para echar la leche y todos ellos la libreta de racionamiento en que se controla su venta normada. El suministro a las bodegas en que se vende a la población se hace en camiones, carretas tiradas por tractores o carretones de tracción animal, generalmente sin las debidas condiciones higiénicas.

Múltiples son las notas informativas de la prensa independiente que dan cuenta de la excesiva adición de agua al producto y la presencia en él de cuerpos extraños, incluidos guajacones.

En el reparto Henequén Viejo del municipio Mariel, provincia Artemisa, tienen la suerte de que el producto les llega en bolsas de nylon procedentes del municipio Bauta de la propia provincia. Lo desafortunado para estos consumidores es que el 27 de junio la leche se suministró a la Bodega La Henequenera a las tres de la  tarde y se cortó cuando la pretendieron hervir.

El 28 del propio mes la suministraron a las 4 y media de la tarde y además repusieron la del día anterior que estaba en mal estado. La queja de muchos padres es que dicha leche es destinada al desayuno de los niños y jóvenes antes de partir para sus escuelas y, al despacharse tarde, ya no cumple su cometido ese día.

También el 29, según la fuente de esta información, Adalberto Blanco Abreu, residente en este reparto, los administradores de las bodegas debieron esperar en ellas hasta la 1 y media del día siguiente (30) cuando llegó el producto.

La irregularidad del horario de despacho de la leche a las bodegas provoca su deterioro por las malas condiciones de almacenamiento y traslado, sobre todo por la falta de refrigeración adecuada, y el empleo de 4 o 5 horas diarias por los miembros de la familia en espera de la misma. Esta situación se repite en otros lugares del municipio.

Trescientos setenta y un niños menores de siete años y 109 enfermos con dieta son afectados, solo en este reparto, con la inestabilidad en el horario de venta del producto y las inadecuadas condiciones para su distribución.

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