miércoles, 5 de junio de 2013

La cólera del fanatismo injerencista


 Por Ernesto Aquino/ Hablemos Press.

La Habana, 5 de Junio.- Continúan los cuatro jinetes del apocalipsis latinoamericano bajo los efectos de la histeria colectiva provocada por la perreta chavista.
La decisión de Colombia de ingresar en la OTAN (Tratado del Atlántico Norte) ha tenido el efecto de un tsunami -de proporciones descomunales- entre la izquierda retrógrada.

Para el comunismo, las decisiones soberanas deben ser propuestas colectivas sujetas a la voluntad del partido; lo que en términos de política internacional (latinoamericana) significa que ningún país de la región puede salirse del unilateralismo unánime y absolutista del programa socialista elaborado en Cuba, y respaldado por el petróleo venezolano, para convertir a Nuestra América en una zona de tolerancia para discapacitados fanáticos.

Lo realmente curioso de todo ese americanismo intolerante es la contradicción entre la ideología marxista, que lidera los sueños de conquista de la izquierda fanática, y el pensamiento libertador de los grandes próceres americanos que diseñaron la unidad continental sobre la base del respeto a las libertades individuales.

Colombia, es un país soberano. Y su decisión de formar parte de la OTAN es tan legítima como lo ha sido la del gobierno de Venezuela   de elegir el camino de una ideología que le ha costado a la humanidad más de cien millones de muertos. 

¿Será que estamos asistiendo al inicio de una nueva Era de guerra fría?

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