miércoles, 12 de junio de 2013

Entrevista exclusiva a un militante anti-castrista + Audio


Por Redacción de Hablemos Press.

La Habana, 12 de Junio.- En el programa de hoy escucharemos la entrevista realizada por Jorge Alberto Liriano Linares, corresponsal de nuestra agencia, al militante anti-castrista Humberto Eladio Real Suárez.  Presione este Audio Hablemos Press Radio 2do Programa 12-6-2013 





Transcripción de entrevista exclusiva a Humberto Eladio Real Suárez

Por Jorge Alberto Liriano Linares/ Hablemos Press.

Camagüey.- Para hablar del más elogiado ejemplo de amor a su patria y a la humanidad, si se quiere mencionar a un paradigma sin par de altruismo, inteligencia, tesón y dignidad en el mundo, al prisionero político cubano Humberto Eladio Real Suárez, le brota a flor de labios y desde el corazón el nombre de José Martí.

Después de haber cumplido 19 años de su condena, este sencillo y humilde hombre, asegura por encima de todo lo sufrido, que el ideal martiano es su guía, y la fe cristiana su mayor esperanza.

Tanto dentro como fuera de Cuba, desconocen que este digno compatriota sufre tras los muros de una cárcel cubana; otros, hace mucho tiempo se olvidaron que existe, y que sus principios y convicciones siguen tan firmes como cuando entró a Cuba con el objetivo de crear un movimiento guerrillero que liberara a su patria del sistema castro-comunista.

Sancionado a 30 años de cárcel por supuestos delitos de terrorismo, asesinato y disparos de armas de fuego, el prisionero político -por primera vez- accede a conceder declaraciones a la prensa por medio de la siguiente entrevista, realizada en su propia voz y desde el propio confinamiento.

JALL- Respetable hermano de lucha, ¿Cuál es su nombre completo y qué edad tiene?

HERS- Me llamo Humberto Eladio Real Suárez, tengo 45 años de edad.

JALL- ¿Podría referir su fecha de nacimiento y el nombre de sus padres, para que no existan dudas ni manipulaciones sobre la veracidad de sus confesiones?

HERS- Yo nací el 18 de febrero de 1968, y mis padres se llaman Humberto Andrés Real Ramos y Graciela Suárez Díaz, mi madre.
Nací en la Ciudad de Matanzas, en el barrio de Versalles, en el seno de una familia humilde, la que me bautizó al año de nacido en la iglesia católica de San Pedro.

JALL- Inicialmente, quiero que refiera ¿En qué organización política milita, y si en alguna ocasión recibió entrenamiento militar para su condición de guerrillero.

HERS- Pertenezco al PUND, o sea,  Partido Unidad Nacional Demócrata, y puedo decirte que recibí entrenamiento militar bajo la dirección de dicho partido, con sede en Miami.

JALL- Hermano Humberto, ¿en qué fue que usted arribó a las costas cubanas y qué objetivos específicos cumplía la misión que se le encomendó.

HERS- Bueno, nosotros arribamos a las costas cubanas por la costa Norte de la provincia de Las Villas. El tim de infiltración estaba compuesto por 7 hombres.
En cuanto al objetivo de nuestra misión, era tratar de infiltrarnos y alcanzar la Sierra del Escambray. Una vez allí, captar adeptos para crear un frente guerrillero, para posteriormente atacar instalaciones militares.

JALL- ¿Usted considera que la misión que hace 19 años vino a cumplir a su patria estaba vinculada a las supuestas acciones terroristas imputadas por el régimen de la isla y sus órganos de inteligencia?

HERS- Claro que no. En ningún momento recibimos órdenes de cometer acciones terroristas. De hecho, ni siquiera contábamos con medios logísticos para ello, ni en eso se basó nuestro entrenamiento, ni mucho menos comparto esa forma de lucha que atenta contra los más nobles sentimientos humanos.

JALL- ¿Al arribar la expedición a las costas cubanas usted se vio precisado a disparar contra el enemigo, o fue algo accidental?

HERS- No, nunca me vi precisado a disparar contra persona alguna; sólo que después de haber desembarcado, en una noche muy oscura y con escasa visibilidad, al interceptar el vehículo y ordenar a sus ocupantes que se bajasen, manipulé el fusil sin percatarme que no tenía seguro puesto. De esa acción se desprende el accidente y la pérdida de la vida de una persona.
Acto seguido, le ordené al resto de los ocupantes del vehículo que se tirasen al agua, para así evitar más muertes innecesarias, lo cual nunca fueron esos los objetivos.

JALL- En su opinión, ¿se conocía por parte de la inteligencia cubana la zona de desembarco….  la pregunta en concreto es, si la expedición había sido traicionada por agentes infiltrados en su organización en el exilio?

HERS- Es posible que el G2 cubano conociera el momento y la zona de nuestro desembarco; te digo esto, pues pocos años después los medios de inteligencia norteamericanos y nuestros compatriotas detectaron un grupo de espías de castro infiltrados entre nuestras filas. Y sobre que fuera traicionada la misión, te puedo citar que tuvimos la decepción y el abandono de nuestro equipo por parte de José Ramón Falcón Gómez, alias El Ninja, a quien conocen muy bien en Miami.

También traicionaron la operación, Miguel Días Boza, Lázaro González Caraballo y Pedro Bisao Peña, quienes al escuchar los disparos botaron las armas al agua, y se escondieron bajo un puente hasta el amanecer, en que se entregaron voluntariamente.

JALL- Usted resultó herido de bala en el desembarco, ¿puede referir la afectación recibida y cuántos resultaron heridos?

HERS- Resulté herido de bala bajo mi brazo izquierdo y recibí una esquirla de bala también en la cara anterior del muslo izquierdo.
También resultó herido Sosa Fortuna.

JALL- Humberto, usted recibió un impacto de bala en un brazo y también resultó herido en una pierna según su testimonio y evidencia física, la pregunta es: ¿Recibió los primeros auxilios humanitarios de inmediato por parte de las fuerzas militares que lo capturaron? ¿Cómo fue el trato recibido desde los inicios de su arresto?

HERS- Bueno, te puedo citar que después de ser capturado, y habiéndome dado los primeros auxilios Sosa Fortuna y mis compatriotas, fuimos trasladados a la celda de la Seguridad del Estado en Caibarién; eso fue alrededor de las 3 de la madrugada.
Posteriormente, alrededor de las 6 de la mañana, fui trasladado al hospital provincial de Santa Clara, donde fui intervenido quirúrgicamente para la reconstrucción del brazo que me había destrozado un proyectil.

JALL- ¿Qué tiempo pasó usted bajo proceso investigativo, y en qué condiciones? ¿Qué edad tenía en ese entonces?

HERS- Te digo que en ese entonces tenía 26 años de edad, y estuve confinado un año y un mes en las celdas de la Seguridad del Estado en La Habana, conocida por Villa Marista. Allí, fui sometido a constantes interrogatorios a altas horas de la noche, no concediendo declaración ninguna a mis enemigos.

JALL- ¿Cuánto tiempo transcurrió desde su detención para la celebración del juicio?

HERS- Estuve un año y un mes en Villa Marista. Posteriormente a eso, fui trasladado al Combinado del Este, en La Habana misma, donde permanecí en la celda de la sección 47 por espacio de 5 meses, y luego resulté trasladado a la prisión provincial de Santa Clara, donde permanecí por espacio de 8 meses después del juicio donde se me condenó a la pena de muerte. En total, esperé un año y medio para la celebración del juicio.    

JALL- Admirado compatriota, usted fue el único condenado a la pena de muerte. ¿Cuántos años, y bajo qué condiciones enfrentó la espera de morir fusilado?

HERS- Te digo que durante 16 años, o sea 16 años exactos, viví en aislamiento solitario en el régimen especial de Kilo 8, en el Camagüey, esperando día tras día vinieran a fusilarme, que es como estar prisionero con la muerte; pero siempre conmigo estuvo la compañía y el silencio de Dios, y de Martí el pensamiento. Esos factores fueron los que me hicieron ser fuerte y soportar los dardos de fuego del maligno.

JALL- Se supone, que lejos de ser condenado a la pena de muerte usted sufrió una gran afectación psíquica. ¿Ha intentado en alguna ocasión lesionarse o suicidarse.

HERS- Yo, en toda esa etapa me sentí un soldado realizado, pues morir por la patria es vivir. Y como dijera nuestro apóstol “toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz”.
Nunca sentí temor, ni mucho menos pasó por mi mente atentar contra mi propia vida, pues mis convicciones están fundadas en el honor y el coraje a los héroes de la patria; y el hecho de sentir a Dios a mi lado en todo momento me hizo ser fuerte para enfrentarlo.

JALL- ¿Usted tuvo la oportunidad de conocer algunas personas fusiladas por el enemigo?

HERS- Sí, conocí algunos casos por delitos comunes; pero quiero que sepa, que siempre estuve y estaré en contra de la pena de muerte, pues creo y tengo la convicción de que sólo a Dios le corresponde decidir sobre nuestras vidas.

JALL- ¿A quién agradece la conmutación de la pena de muerte?

HERS- Le agradezco a Dios sobre todas las cosas. A mis padres, que han expuesto su vida por mí, a mis hermanos en la carne, a mi hija, a mis compatriotas y a la comunidad cristiana que abogaron por mi causa; a Su Santidad Juan Pablo II, que hoy como un ángel en los cielos vela por nosotros; a los Reyes de España, y a su Presidente, y demás mandatarios que le dieron siempre toda esperanza a mi familia y a mí.

JALL- ¿Qué sintió usted al conmutársele la pena de muerte por una sanción de 30 años?

HERS- Sentí, que sobre todo se demostraba mi inocencia sobre las acusaciones de terrorismo y asesinato, aun cuando sé que el castro-comunismo no nos reconoce así.

JALL- ¿Se considera usted un mercenario?

HERS- De ninguna manera. Yo fui entrenado para luchar por la libertad de mi patria, no para agredir a un país extranjero. Martí, Gómez y Maceo forjaron las más nobles ideas independentistas en suelo norteamericano. Allí fundó Martí el Partido Revolucionario Cubano, cuya esencia fue la guerra necesaria. Tengo a los Estados Unidos como mi segunda patria, como lo fue de nuestros héroes y mártires.

JALL- Después de tantos años de encierro en condiciones infrahumanas, sus ideales y principios siguen siendo indoblegables,
¿A qué se debe tanta muestra de altruismo y dignidad patriótica?

HERS- Todo cuanto traigo en el corazón es mi amor creciente hacia mi pueblo y hacia mi patria; a nuestro Dios misericordioso. Esa es mi fortaleza y sano orgullo. Y como dijera el apóstol: “El orgullo con que agito estas cadenas valdrá más que todas mis glorias futuras”. Toda mi fortaleza la encuentro en los principios martianos; de Maceo, de Céspedes, de Agramonte, de Gómez.

JALL- ¿Usted se encuentra claramente preparado para resistir los 30 años de condena?

HERS- Sí, cómo no; estoy preparado para eso.

JALL- Su ideal está fundamentado en la libertad del pueblo cubano; bajo el ejemplo de las gestas de independencia libertadoras, ¿cuáles de esos héroes históricos lo acompañan?

HERS- José Martí. El Apóstol grabó en mi corazón un pensamiento que siempre me acompaña. Él también fue prisionero en las canteras de San Lázaro, siendo aún muy joven, y desde ahí se expresó el más grande de todos los cubanos. Ahora que hablo de sufrimiento, ¿para qué hablar de mí mismo cuando otros han sufrido más que yo? Cuando otros lloran sangre, ¿qué derecho tengo yo para llorar lágrimas?

JALL- Humberto, ¿cómo define usted -en síntesis-, después de tantos años de sufrimiento tras los muros de las cárceles cubanas, la situación de los derechos humanos y el respeto de las normas internacionales en el interior de las cárceles?

HERS- Bueno, te digo que yo lo defino como que el gobierno de los castro está todavía lejos de cumplir con los compromisos del mejoramiento humano y el respeto a los derechos de sus adversarios políticos. Hay muchas cosas que podrían cambiar en el interior de las cárceles, para todos en sentido general; por ejemplo, el acercamiento a nuestros lugares de residencia y a nuestros familiares; el reconocimiento a los prisioneros políticos, su espacio y condiciones de vida dentro de lo común penitenciario.

JALL- ¿Cómo considera usted se ha comportado el apoyo humanitario y solidario de sus compatriotas en el exilio durante todos estos años?

HERS- Su apoyo ha sido y es muy fundamental; aun cuando subsisten dificultades provocadas por falsos compatriotas y oportunistas, que sólo buscan como satisfacer sus ambiciones personales. Aprovecho la ocasión, para exhortar a mis verdaderos compatriotas a velar porque individuos de esta índole no mancillen el honor y el prestigio de lo sagrado de nuestra causa. Como es lógico, les hago saber que en estas condiciones tan difíciles su apoyo moral y económico es muy fundamental, pues en Cuba la vida es muy cara, y hay que vivirlo en carne propia para conocer de lo que les hablo en estos momentos.

JALL- Bueno, ¿algo más que desee referir a la humanidad; a los pueblos libres y democráticos; a la comunidad cristiana internacional?
¿Algún mensaje en especial a los organismos de la ONU, en materia y defensa de los derechos humanos; a sus hermanos del Partido Unidad Nacional Demócrata?

HERS- Sí, a la humanidad le doy gracias por existir. Y a los pueblos libres y democráticos, los exhorto a que lleguen con un mensaje fraternal, y de ejemplo, al movimiento opositor cubano. A las Naciones Unidas, y a sus mecanismos de control, que no bajen la guardia; que continúen exigiendo con fuerza el cumplimiento de la Declaración Universal y su Carta Magna, “con todos y para el bien de todos”, como dijera nuestro Apóstol José Martí. A la dirección del PUND, que se acuerden que aquí tras estas mazmorras hay un soldado en pie. A la comunidad cristiana, que aquí hay un soldado en Cristo Jesús y en el amor a la patria. Que Dios les bendiga a todos.
Con esto no termino; quisiera agregarle algo más: Patria es humanidad.

JALL- Bueno, admirado y respetado compatriota, sólo me resta agradecer que haya accedido a mi entrevista; ello debe contribuir a que en el mundo se conozca su dolor y sufrimiento, así como también su consagración eterna e incondicional por los principios justos de libertad, que lo hicieron un día partir del exilio a entregar su propia vida por la patria y la libertad del pueblo que lo vio nacer.

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