jueves, 25 de abril de 2013

El servilismo sólo engendra hombrías esqueléticas

Por Ernesto Aquino/ Hablemos Press.

La Habana, 25 de Abril.- Un saldo de 9 muertos fue el resultado del enfrentamiento de los chavistas contra la oposición. Si tuviéramos que señalar -bajo juramento- a los responsables directos de las muertes, tendríamos el inconveniente de no haber estado en el lugar de los hechos; pero en ausencia de testimoniantes imparciales, considerando que cada una de las partes tiene su propia versión, yo prefiero escuchar la conciencia de la historia.

No se trata de hacer un inventario de los crímenes del comunismo (más de cien millones de muertos) y toda la miseria que genera desde su llegada al poder; es suficiente describir, en una síntesis breve, los métodos represivos a través de los cuales los socialismos se perpetúan en el poder.

Una de las características que tipifica la naturaleza conflictiva y excluyente de estos regímenes, es la aberración de considerar como enemigos a todos los que no piensan como ellos, y mediante ataques encarnizados a la moral, amenazas, persecuciones, juicios sumarios, encarcelamientos y penas de muerte, aniquilar cualquier forma de oposición.

La libertad de pensamiento y conciencia sólo pueden potenciarse a través de la libertad de expresión y de prensa; en caso contrario, el ser humano colapsa como ser individual; y toda su capacidad y desarrollo, desaparece en la colectividad miserable del rebaño.

Y estos derechos naturales y libertades individuales son, precisamente, las víctimas por excelencia de los regímenes socialistas.

Elías Jaua y Nicolás Maduro, continuarán acusando a la oposición de cuanto delito y crimen cometa el chavismo.

No creo que los resultados de las elecciones en Venezuela hayan sorprendido a los que conocemos la naturaleza bolchevique de los Chávez, o los Castro; o todos los bribones que bajo el disfraz del paternalismo mesiánico asesinan el desarrollo de los pueblos.

Sabíamos que ganaría Henrique Capriles. En las elecciones anteriores, con Chávez vivo, Capriles obtuvo el 44,97% del total de los votos; como también sabíamos que los chavistas no aceptarían la derrota y cometerían todo tipo de vandalismos para revertir la voluntad popular.

Fidel y Raúl Castro, no se cansan de azuzar los odios. Su injerencia en Venezuela -como en todos los países que han envenenado con su maldad infinita- responde, más que a un interés económico, a esa predilección retorcida y vil por destruir el bienestar humano.

En cuanto a las amenazas de Elías Jaua, de tomar medidas contra los Estados Unidos si el gobierno de ese país no reconoce el fraude de los chavistas, es tan patética como su falta de hombría, su ignorancia de la historia y su alianza con los gobernantes más incompetentes e incapaces de la historia de América. 

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