jueves, 18 de abril de 2013

El acosador buena gente

Por Jaime Leygonier/ Hablemos Press.

La Habana, 19 de Abril.- Entre los acosadores que satisfacen sus bajos instintos sirviendo al Régimen -o a sus complejos- valiéndose de la carencia de derechos y defensas legales, la excepción es el que vocifera y pega, la mayoría democrática la constituyen "infelices buenas personas, incapaces de matar a una hormiga".

Necesitan una máscara de bondad para cubrir sus profundos miedos de no ser aceptados socialmente por sentirse feos, faltos de inteligencia, contrahechos, faltos de cariño desde su infancia. Hasta obran el bien para ser bien vistos  y por miedo al castigo si obraran el mal.

Odian a esa sociedad y a quienes tienen cualidades o vidas que desearían tener ellos. Si pueden hacer daño, sin atacar de frente ni perjudicarse, harán daño, o si una autoridad los alienta a ello. Otras veces harán buenas obras, si no los perjudica, porque el bien es bello y socialmente aceptado: Son hojitas caídas que el viento las sopla tan pronto al bien como al mal.

Atacan desde la sombra o entre la multitud convocada por la Policía, incluso el guapetón que en turba pega al disidente y vocifera insultos a las mujeres -como gritaron a Rosario Morales: "Machete que está solita"- baja la vista y cambia de acera cuando se cruza a solas con el disidente.

Nos repiten desde hace 2000 años que pecamos porque "somos débiles", pero subconscientemente imaginamos al pecador como un carácter fuerte, cuando es a la inversa: Pecan por falta de carácter para sostenerse en la virtud sin ceder a las incitaciones del mal - o de la autoridad que lo ordena.

No es fenómeno político sino humano; la política y lo cubano radican en que el Régimen alienta y emplea a esos  canallas, castiga las virtudes cívicas, multiplica las frustraciones de todos, enajena, su propaganda glorifica la delación, es violento, sado-masoquista social, sin leyes anti-acoso ni protectoras de derechos humanos , que abolió.

Caldo de cultivo donde el abusado, encuentra fácilmente a otro más infeliz de quien abusar. O alivia su complejo de inferioridad con la transfusión de autoestima de que un policía o jefe escuche sus delaciones (!a él que nadie lo escucha!) o le ordene ser parte de algo importante: Acosar.

El Dr. Erich Froman en "Miedo a la libertad" argumentó el concepto de "sado-masoquismo social" a partir de su experiencia en la Alemania Nazi, ejemplo de sumisión colectiva al macho líder para abusar violentamente de los débiles en aras de grandes ideales nacionales y de progreso social.

La secretaria de Adolfo Hitler, Traudl Junge, testimonió el trato amable, bondadoso, del Fhürer con sus empleadas. Y otro macho líder posterior -de quien testimonian careció en la intimidad de ese trato amable- Fidel Castro, en público se mostraba seductor, humilde, bondadoso.

Joseph Mengele, responsable de exterminar a más de 400 000 personas en Auschwitz y de experimentos médicos atroces, muchos de ellos con niños, era agradable y se mostró cariñoso con el niño prisionero que lo servía.

Al margen de la política -pero condicionado por ella- abunda en Cuba la violencia doméstica, con acoso familiar, particularmente contra el anciano que estorba porque codician su habitación, o su camastro, y no se acaba de morir.

El acoso sexual, sobre el cual no existe legislación, y que imponen los jefes en la economía dolarizada y turística. El acoso laboral o moral es cotidiano, sea por abuso del jefe o de un grupo, y no falta en las iglesias, donde los principios obligan a peor hipocresía.

El pastor bautista José Carlos Pérez (expulsado por oponerse al sincretismo "religioso-progubernamental" de la directiva de su convención) testimonia que en dos congregaciones en que ministró lo combatieron miembros y facciones, saboteándolo como pastor por diversos medios, incluidos escándalos en el mismo culto, siempre en nombre de Cristo.

Esos fueron "los malos", luego vinieron "los buenos": los amables directivos de la Convención Bautista de Cuba Occidental que le ofrecieron traerlo a  La Habana como co-pastor y misionar en EE.UU Los creyó, renunció a la iglesia de Cárdenas, y, ya en La Habana, le incumplieron todo.

Sin congregación, le cortaron vínculos y ayudas económicas de ministros independientes que lo ayudaban desde el extranjero y, finalmente, lo expulsaron como pastor y quedó en peligro de desalojo de la habitación en que lo hacinaron con su esposa y sus dos hijos.

El rector de la Escuela Interdenominacional e Internacional del Evangelio, Poder y Luz, Rev. Manuel Roble, les negó a miembros de "Pastores por el Cambio" los diplomas del curso pastoral que aprobaron, y pagaron, alegando que son "contrarrevolucionarios pagados por los EE.UU".

Garantizo que de los chivatos de mi cuadra, tres son infelices buena gente, un cuarto es muy dañino, pero parece infeliz buena gente, aniñado. Dos tienen ligero retraso mental, uno es contrahecho.

Otros de quienes sospecho, también son "buenos", a uno lo descubrí por su turbación cuando le regalé un medicamento para su madre muy enferma. En general, no me atacan, me vigilan y a mis visitantes, chismean.

Cierto burlón bromea sobre las características del delator tipo (protesto que muchas personas con esas características son respetables, no se sientan aludidos por la generalización exagerada):
"Cuando un policía pierde el papel con la dirección del chivato que viene a consultar resuelve el problema con preguntarle a cualquier vecino: "¿Donde vive por aquí un cojo o una vieja que se lleva mal con todo el mundo o uno que de niño no lo crió la madre?"

Pero la delación no es  obligatoriamente dañina si existe una sociedad de derecho. Otro burlón vive en Miami y al regresar de visita a Cuba comentó: "En EE.UU anuncian varios teléfonos de la Policía para informar; cuando parqueo mal veo moverse una persiana de una casa, alguna jubilada vigilándome y que va a llamarme a la policía.

!Si la pila de viejos chivatos que hay en Cuba lo supieran querrían irse para allá!, !tumbaban su revolución, porque aquello es el paraíso de los chivatos!"

El viejo más noblote que puedan imaginar, incapaz de contradecir aunque tenga la razón, antiguo conocido de mis difuntos padres, católico, es el periodista de Radio Metropolitana Elías García.

Hace años fui acosado por teléfono; el acoso, aparentemente infantil, consistía en hacer público mi teléfono en anuncios de que quería permutar (cambiar mi vivienda por otra). Anunciaron una casa magnífica, de suerte que me telefoneaba media Habana, lo cual alteraba a mi anciano padre.

La segunda temporada que ocurrió, quienes llamaban me explicaron que el anuncio lo hacía Radio Metropolitana y averigüé allí que lo había puesto Elías García (quien ignoraba mi número telefónico).Lo visité y dijo que mi teléfono difería en un solo número del de una amiga a quien él gestionó el anuncio.

Siempre los acosadores amontonan "casualidades" y  justificaciones absurdas: La Policía me acosaba anunciando que yo cambiaba una lujosa casa y, casualmente,  el único periodista de esa emisora que asiste a mi iglesia anunció mí teléfono creyendo que era el de su amiga que, casualmente, difería del mío sólo por un número, y  se equivocó exactamente en ese único número.

Al día siguiente un profesor adolescente mató de un silletazo en la escuela a un escolar de doce años  de edad y velaron el cuerpo en el apartamento de la madre; el caso conmovió, las autoridades, temerosas de algún incidente, movilizaron a los suyos.

Cuando acudí allí encontré en la acera de enfrente, de guardia entre los "respuesta rápida del Partido" y los policías de civil, !al bueno de Elías!, quien, muy contrariado de verme, me explicó que estaba allí como voluntario de la Cruz Roja para sí a alguna mujer le daba un ataque en el velorio darle una pastillita sedante.

Al comentar el caso, otras personas me informaron que Elías había servido tres años como periodista en la Corea del Norte de Kim Il Sung. Y que recibía  visitas de un "persona de confianza del Partido".
Una señora, mayor de 60 años, buenaza, muy laboriosa en mi iglesia; maltratada antes en la parroquia de La Medalla Milagrosa, maltratada actualmente en El Buen Pastor de Jesús del Monte por la Gran Jefa -sin dejar por ello de servirla- acostumbra  demandarnos compasión diciéndonos entre asombrada y plañidera: "Mira lo que me dijo Fulana… ¿Qué yo le dije a Fulana para que me de esa mala contesta?" O,  si no:"Estoy sola, tengo que hacerlo todo yo sola". Y otro día va a Fulana y le dice igualmente: "Mira lo que me dijo Jaime…"

Decidió invertir un poco su menú sado-masoquista y acosarme psicológicamente; quitarme mis alumnos de catecismo, tal vez sin que se lo ordenara autoridad policiaca o religiosa.

Son indispensables en Cuba leyes contra estas conductas y jamás podrán existir bajo este régimen acosador en jefe de todo cubano a quienes no deja prácticamente otra acción personal de poder… que la de hacer daño a otro.

Combatir por Cuba para que, liberada, pueda tener una sociedad de derecho, base de una sociedad sana.

Entre tanto, desconfíen de los "honestos Yagos" que nos involucran en continuadas casualidades, malos entendidos  y apariencias de que nos están perjudicando de buena fe. Protege encararlos, desde el inicio, con toda franqueza, y hacer público el problema, pues necesitan su máscara.

!Ojalá y todo el que nos atacara fuera un villano de capa negra!, pero la vida es más compleja, la perversidad y la santidad son extremos extraordinarios, entre los cuales abunda la mezquindad, que en Cuba sostiene, y detenta, el Poder.

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